El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha lanzado un ambicioso proyecto europeo destinado a monitorizar la llegada del alga asiática, conocida científicamente como Rugulopteryx okamurae, a las costas del sur peninsular, abarcando tanto Andalucía como el Algarve portugués. Este esfuerzo, que se extenderá hasta finales de este año, empleará imágenes satelitales para analizar las tendencias espacio-temporales de esta especie invasora y evaluar los impactos acumulados en la última década.
Los datos recopilados permitirán optimizar la gestión operativa en las áreas afectadas y sentarán las bases para el desarrollo futuro de una plataforma digital avanzada que facilite un seguimiento continuo del alga. En este proyecto colaboran el CSIC, a través del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN), junto con la Universidad del Algarve y el IFREMER de Francia.
Impacto del Alga Asiática en el Ecosistema
Rugulopteryx okamurae, comúnmente referida como alga asiática, es una macroalga invasora que ha proliferado por casi todo el litoral español, destacándose en el Estrecho y en las costas andaluzas. También se ha extendido a Portugal, Marruecos, Argelia e Italia. Su primera aparición fue registrada en Ceuta en 2015 y desde entonces su rápida expansión ha tenido consecuencias severas para la pesca artesanal, donde las capturas han disminuido más de un 50%, según informes de las lonjas del Estrecho. Además, su presencia ha afectado negativamente a la acuicultura y al turismo, generando costos elevados para los municipios encargados de su retirada.
El nuevo proyecto, denominado RugOBSS (Rugulopteryx okamurae Observing Beachcast System from Space), busca establecer la primera cuantificación regional sobre el impacto de los arribazones mediante el análisis masivo de imágenes del satélite europeo Sentinel-2. Este enfoque combinará observaciones en playas con datos sobre toneladas de biomasa retirada en los municipios más afectados.
Nueva Plataforma para la Gestión Ecológica
"La plataforma piloto proporcionará información crucial para administraciones y gestores, incluyendo datos precisos sobre la magnitud y temporalidad de las llegadas en cada municipio", explica Mar Roca Mora, investigadora del CSIC y coordinadora del proyecto desde el ICMAN. Esta información será fundamental para calcular compensaciones económicas y agilizar ayudas destinadas a la retirada del alga.
Además, Roca enfatiza que "esperamos que al cuantificar la magnitud del problema se impulsen iniciativas comerciales para la valorización del alga que ya están en marcha". Este trabajo forma parte de un grupo permanente establecido por la Junta de Andalucía y la Diputación de Cádiz para abordar esta problemática.
Anticipación y Prevención: Un Sistema Innovador
El proyecto también explorará si es posible utilizar datos sobre viento, oleaje y corrientes marinas para anticipar la llegada de algas flotantes a las playas. Esto podría funcionar como un sistema de alerta temprana que permita recogerlas antes de que lleguen a la costa. Según Roca, "esto reduciría el impacto ecológico y facilitaría una recolección más eficiente y económica, produciendo biomasa de mayor calidad para desarrollar bioproductos".
La primera reunión pública relacionada con este proyecto se llevará a cabo en Cádiz a mediados de abril. Durante este encuentro se presentarán resultados preliminares y se abrirá un diálogo con administraciones locales, ONGs y empresas involucradas en la valorización del alga.
Alineación con Estrategias Regionales
"Nuestro proyecto responde a una necesidad urgente: entender mejor esta invasión a nivel regional y proporcionar datos objetivos", agrega Roca. Esta iniciativa está alineada con el plan de gestión publicado por la Junta de Andalucía en julio de 2025, que prioriza el seguimiento continuo de los acúmulos de biomasa en zonas costeras.
A su vez, Portugal también aprobó su propia estrategia nacional para gestionar esta especie invasora. El proyecto cuenta con financiación proveniente de OYSTER EuroMarine para jóvenes investigadores y fue galardonado en el Blue-Cloud Hackathon 2025, lo que resalta su carácter innovador y colaborativo dentro del ámbito europeo.
Mar Roca Mora, junto con otros jóvenes investigadores como Maria João Lima e Bede Ffinian Rowe Davies, está liderando este esfuerzo crucial por encontrar soluciones efectivas ante un desafío ambiental creciente.