Las despedidas en el mundo del deporte a menudo marcan un nuevo comienzo. En la sede del Comité Olímpico Español, el reciente adiós de Damián Quintero no fue un simple cierre, sino una celebración de una trayectoria que ha dejado huella en la historia del kárate español. Este destacado karateka, quien ha sido un referente para la UCAM y el deporte nacional, anunció su retiro de la alta competición tras más de 20 años en la élite.
A sus 41 años, Quintero se despide con un impresionante palmarés que incluye una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, ocho medallas en campeonatos mundiales y veinticinco en europeos, entre otros logros destacados. En un acto lleno de emoción, rodeado por familiares, amigos y figuras del ámbito deportivo, se hizo un repaso a su carrera, consolidándolo como el mejor karateka masculino español de todos los tiempos y uno de los deportistas más laureados del país.
El legado de Damián Quintero en el deporte español
Durante el homenaje, Pablo Rosique, director de Deportes de la UCAM, representó a la Universidad Católica de Murcia, resaltando el vínculo que ha mantenido Quintero con esta institución a lo largo de su carrera. Por su parte, Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español, enfatizó el legado que deja Damián: “El deporte español siempre debe tenerte como referencia. Has honrado, al máximo nivel, los principios y valores del movimiento olímpico”.
Quintero también compartió sus reflexiones sobre su trayectoria desde sus inicios hasta alcanzar la cima olímpica: “Nunca habría soñado con llegar a ser olímpico ni con cumplir el sueño de alcanzar ni la mitad de las medallas que hoy tengo”. Al revisar sus logros, reconoció el impacto abrumador de su historial: “A veces me detengo a mirar las cifras y resulta abrumador: 130 medallas, entre ellas 8 mundiales y 25 europeas, además de la olímpica, que es la joya de la corona”.
Nuevos proyectos y futuro prometedor para Quintero
El apoyo recibido por parte de la UCAM ha sido fundamental para prolongar su carrera deportiva tras los Juegos Olímpicos. Quintero destacó: “Me ha permitido prolongar mi carrera deportiva, especialmente en los años posteriores a los Juegos Olímpicos”. Además, valoró el modelo institucional que facilita la compatibilidad entre formación académica y alto rendimiento: “Es vital contar con una institución que esté tan cerca del deportista, apoyándonos tanto en la formación académica como en la parte económica para que podamos centrarnos exclusivamente en entrenar”.
Mientras mira hacia adelante, Quintero se encuentra en un periodo de transición con objetivos claros: “Me encuentro en un año de transición, organizando nuevos proyectos”. Entre sus planes futuros destaca una apuesta por la formación digital mediante un programa de entrenamiento online. También está interesado en incursionar en gestión institucional y marketing deportivo, áreas que planea desarrollar aprovechando su vasta experiencia en el alto rendimiento.