Diogo Ramada Curto, destacado historiador y científico social, ha fallecido, dejando un legado significativo en el ámbito de los estudios sobre la historia de Portugal. Desde su posición como director de la Biblioteca Nacional, cargo que ocupó desde 1959 hasta 2026, Ramada Curto se dedicó a la renovación de la historiografía portuguesa, prestando especial atención a su dimensión colonial y ofreciendo una crítica constante a las interpretaciones nacionalistas del pasado.
A lo largo de su trayectoria académica, investigó diversos períodos históricos y promovió un enfoque interdisciplinario centrado en problemas de investigación. Su visión de la historia como un ejercicio de liberación crítica frente al pasado se reflejó en su atención hacia las formas de construcción historiográfica y memorialística.
Contribuciones Académicas y Proyectos
En la NOVA FCSH, Ramada Curto participó activamente en proyectos colectivos relacionados con la Sociología Histórica. Su labor influyó notablemente en debates teóricos y empíricos que marcaron el desarrollo científico de la facultad. Su trabajo abarcó múltiples disciplinas, desde los estudios literarios hasta la antropología, impactando especialmente en los departamentos de Sociología, Historia y Estudios Políticos. Además, fue uno de los fundadores del programa doctoral en Estudios sobre Globalización, respaldado por la FCT.
Su carrera también incluyó colaboraciones con instituciones internacionales prestigiosas como la École des Hautes Études en Sciences Sociales, la Universidad de São Paulo, Yale y Brown. En el Instituto Universitario Europeo en Florencia, ocupó la Cátedra Vasco da Gama, donde promovió la circulación del conocimiento mediante la movilización científica e invitando a investigadores extranjeros a Portugal.
Legado Editorial y Cultural
Ramada Curto impulsó iniciativas editoriales significativas dentro de las ciencias sociales y humanas, destacándose publicaciones como “Memória e Sociedade” (Difel) y “História e Sociedade” (Edições 70). Su conexión con los libros y las bibliotecas fue profunda; actualmente dirigía la Biblioteca Nacional de Portugal, donde estableció la llamada Sala Azul, diseñada para lectores e investigadores. A través de su orientación académica y seminarios de lectura, contribuyó a formar varias generaciones de estudiantes.
La NOVA reconoce el excepcional aporte de Diogo Ramada Curto a la vida académica y cultural del país, rindiendo homenaje a su memoria y legado.