En el contexto de la celebración de la diada de Sant Jordi, Maria Pujol Valls, vicedegana de la Facultat de Ciències de l’Educació, ha compartido sus reflexiones sobre la literacitat ecocrítica en un artículo publicado en La Conversa. Este concepto busca promover la sostenibilidad a través del ámbito literario.
En su artículo titulado 'Llegir per a una societat més sostenible: per què els llibres influeixen en com veiem el món', Pujol profundiza en la idea de literacitat ecocrítica, que se define como la capacidad de interpretar textos literarios considerando las interrelaciones entre seres humanos, entornos naturales y estructuras sociales.
Reflexiones sobre la literatura y su impacto social
Pujol argumenta que “la literatura refleja patrones culturales profundos sobre cómo las sociedades comprenden el mundo”. Los paisajes descritos en los libros, así como las dinámicas de convivencia entre humanos y otras especies, forman parte del imaginario colectivo. Esta perspectiva permite a los lectores identificar y analizar las interdependencias entre humanos, ecosistemas y estructuras sociales.
La autora plantea preguntas clave para fomentar una conciencia crítica y socioambiental entre los lectores:
- ¿Cómo se representa la naturaleza en el texto o en las imágenes?
- ¿Qué papel tiene el espacio físico en el desarrollo de la obra?
- ¿Qué relaciones se establecen entre humanos, animales y entornos?
- ¿Qué valores sociales o culturales se proyectan en estas representaciones?
Iniciativas para promover la lectura ecocrítica
A partir del proyecto internacional Green Dialogues, que involucra a UIC Barcelona, Pujol propone una selección cuidadosa de obras de literatura infantil y juvenil. Estas obras abordan temas como las migraciones, la memoria histórica, la relación con los animales, las desigualdades sociales, el consumismo, y la transformación de los paisajes, promoviendo así una lectura con sensibilidad ecocrítica.
Pujol también destaca el papel fundamental que desempeñan los mediadores de lectura—maestros, familias, bibliotecarios—en facilitar que niños y jóvenes accedan a obras que invitan a reflexionar sobre cuestiones como la sostenibilidad y la justicia social. Según ella, “una selección de obras no debería responder únicamente a criterios temáticos; debe priorizar su valor literario y estético”. La profesora concluye enfatizando que “la literatura puede contribuir a ampliar la conciencia con que los jóvenes observan el mundo que les rodea”.