Un estudio de larga duración sobre datos oceanográficos ha revelado que el calor del océano profundo se está acercando a la Antártida, lo que representa una amenaza para las frágiles plataformas de hielo que rodean el continente. Este trabajo, liderado por la Universidad de Cambridge en colaboración con la Universidad de California, fue publicado en la revista Communications Earth & Environment.
Los investigadores compilaron mediciones oceánicas a largo plazo obtenidas por barcos y dispositivos flotantes robóticos. Estos datos muestran que una masa de agua cálida conocida como *circumpolar deep water* ha aumentado y se ha desplazado hacia la plataforma continental antártica en los últimos 20 años. Según Joshua Lanham, autor principal del estudio, “es preocupante porque esta agua cálida puede fluir por debajo de las plataformas de hielo antárticas, derritiéndolas desde abajo y desestabilizándolas”.
Impacto en las plataformas de hielo
Las plataformas de hielo desempeñan un papel crucial al contener las grandes capas de hielo y glaciares del interior de la Antártida, los cuales tienen suficiente agua dulce para elevar el nivel del mar aproximadamente 58 metros. Este es el primer momento en que se observa un cambio en el calor del océano profundo en toda la región del Océano Austral, como señala Lanham: “Era algo que los modelos climáticos habían predicho debido al calentamiento global, pero no habíamos visto evidencia en los datos hasta ahora”.
Años atrás, las observaciones del Océano Austral eran limitadas a transectos registrados por barcos aproximadamente cada diez años. Esta información, parte de un programa internacional continuo, ofrecía instantáneas detalladas sobre temperatura, salinidad y nutrientes a lo largo de la columna de agua. Sin embargo, sin datos continuos, los científicos tenían menos certeza sobre los cambios a largo plazo en la distribución del calor.
Nuevas metodologías para recopilar datos
Para abordar estas carencias, los investigadores complementaron las mediciones realizadas por barcos con datos públicos recogidos por una red global de flotadores autónomos conocidos como *Argo*, que navegan por la parte superior del océano. Estos flotadores proporcionan instantáneas continuas del océano, aunque su programa no ha estado operativo tanto tiempo como las mediciones detalladas realizadas por barcos.
Mediante técnicas de aprendizaje automático, los científicos combinaron los datos de los flotadores Argo con patrones a largo plazo extraídos de las mediciones navales para construir un nuevo registro que captura instantáneas mensuales durante las últimas cuatro décadas. Esto les permitió descubrir el desplazamiento de aguas cálidas hacia el sur.
Consecuencias para el sistema climático global
La investigación tiene implicaciones significativas no solo para el derretimiento del hielo antártico y el aumento del nivel del mar. Como indica el profesor Ali Mashayek, coautor senior del estudio: “El Océano Austral juega un papel clave en la regulación del almacenamiento global de calor y carbono; así que los cambios en la distribución del calor aquí tienen repercusiones más amplias para el sistema climático global”.
En las aguas heladas alrededor de los polos, se forma agua extremadamente fría y densa que se hunde hacia el océano profundo. Este proceso arrastra calor, carbono y nutrientes, iniciando una ‘correa transportadora’ global de corrientes. Modelos climáticos indican que temperaturas más cálidas y el aumento del agua dulce debido al derretimiento están reduciendo la formación de este tipo de agua densa en el Atlántico Norte.
Recientemente se han pronosticado cambios similares para el Océano Austral. Los modelos sugieren que la producción de agua fría y densa disminuirá en Antártida, lo cual permitirá que las aguas cálidas circumpolares se desplacen hacia el continente para ocupar ese espacio dejado por las aguas frías menguantes.
“Ahora podemos ver que este escenario ya está emergiendo en las observaciones”, concluye Lanham. “No es solo un posible futuro sugerido por modelos; es algo que está ocurriendo ahora mismo, con implicaciones más amplias sobre cómo se ciclan carbono, nutrientes y calor a través del océano global”.
Preguntas sobre la noticia
¿Qué evidencia se presenta sobre el calentamiento del océano profundo cerca de la Antártida?
El estudio revela que una masa de agua cálida llamada circumpolar deep water ha expandido y se ha desplazado hacia la plataforma continental antártica en los últimos 20 años, lo que amenaza los frágiles hielos que rodean el continente.
¿Por qué es preocupante el calentamiento del océano profundo para las plataformas de hielo antárticas?
Este agua cálida puede fluir por debajo de las plataformas de hielo antárticas, provocando su derretimiento desde abajo y desestabilizándolas, lo que podría contribuir al aumento del nivel del mar.
¿Cómo se recopilaron los datos para este estudio?
Los investigadores combinaron mediciones a largo plazo recogidas por barcos y dispositivos flotantes robóticos con datos de un programa global de flotadores autónomos, utilizando aprendizaje automático para crear un registro detallado de cambios en la temperatura del océano durante las últimas cuatro décadas.
¿Cuáles son las implicaciones más amplias de estos hallazgos?
Cambios en la distribución del calor en el Océano Austral no solo afectan el derretimiento del hielo antártico y el aumento del nivel del mar, sino que también tienen repercusiones en el sistema climático global, regulando el almacenamiento de calor y carbono.