Las granjas de porcino intensivo están en el punto de mira tras la publicación de un estudio que permite la creación de protocolos de bioseguridad personalizados. Este avance busca reducir el riesgo de entrada de enfermedades, como la pesta porcina africana (PPA), proveniente de animales salvajes. La investigación, que involucra a la Universidad de Lleida (UdL) y expertos de diversas regiones españolas, ha sido publicada en la revista Preventive Veterinary Medicine.
El estudio ha identificado que el principal factor de riesgo para las granjas es el movimiento de senglars en sus alrededores, lo cual depende tanto del entorno como de las características específicas de cada explotación. Además, se han detectado deficiencias en las cercas perimetrales y en los controles de acceso y movimientos del personal. Dada la variabilidad del riesgo entre diferentes granjas, un diagnóstico preciso permitirá implementar medidas de bioseguridad más efectivas.
Nuevas directrices para la seguridad ganadera
Este protocolo externo es pionero en el ámbito ganadero y servirá como base para una guía que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación español publicará próximamente. Los autores del estudio subrayan que, considerando la actual situación epidemiológica de la PPA en España, este protocolo podría aplicarse a granjas situadas en zonas restringidas o vulnerables al virus.
La investigación abarcó 40 granjas distribuidas por Cataluña, Aragón y Murcia, regiones que concentran más del 57% del censo estatal porcino. Las explotaciones analizadas presentaban una amplia variedad de condiciones (desde 300 hasta 11.900 cerdos). El objetivo fue recopilar información sobre animales domésticos, fauna salvaje y gestión interna para identificar fuentes potenciales de riesgo y establecer planes específicos adaptados a cada granja.
Puntos críticos identificados en las auditorías
Uno de los hallazgos más relevantes es que muchos ganaderos no son conscientes de la presencia de senglars. Aunque el 47,5% reportaron avistamientos ocasionales y un 45% nunca los han visto, las auditorías revelaron evidencias de su presencia en casi la mitad (47,5%) de los casos evaluados. Esto se debe al comportamiento nocturno del jabalí y a factores ambientales que dificultan su detección.
En cuanto a las cercas perimetrales, solo un 22,5% fueron consideradas impenetrables para los jabalíes. Además, muchas puertas resultaron ineficaces incluso cuando estaban cerradas. Otro aspecto destacado es el riesgo asociado a los fómits, objetos que pueden transportar agentes infecciosos hacia las granjas; estos incluyen ruedas de vehículos o calzado del personal.
Formación y concienciación como claves para mejorar la bioseguridad
A partir de estos datos, se enfatiza la necesidad urgente de campañas educativas y programas formativos dirigidos a ganaderos y trabajadores. Estas iniciativas son cruciales para aumentar la conciencia sobre riesgos invisibles y facilitar decisiones informadas sobre bioseguridad.
La innovación principal radica en generar planes específicos basados en el análisis detallado del riesgo real presente en cada explotación. Así, cada granja podrá mejorar progresivamente mediante acciones concretas como reforzar cercas o rediseñar accesos.
Preguntas sobre la noticia
¿Qué es la peste porcina africana (PPA) y por qué es un riesgo para las granjas?
La peste porcina africana (PPA) es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a los cerdos. Representa un riesgo significativo para las granjas de porcino intensivo, ya que puede ser transmitida por animales salvajes como los jabalíes, lo que puede resultar en pérdidas económicas importantes para los criadores.
¿Cómo se personalizan los protocolos de bioseguridad para cada granja?
Los protocolos de bioseguridad se personalizan mediante un diagnóstico detallado que evalúa el entorno de la granja, el movimiento de animales salvajes y las condiciones específicas de cada explotación. Esto permite implementar medidas más eficaces adaptadas al nivel real de riesgo.
¿Cuáles son algunas de las principales deficiencias encontradas en las granjas según el estudio?
El estudio encontró que muchas granjas tienen tanques perimetrales ineficaces, con solo el 22,5% considerados impenetrables. Además, se identificaron problemas en el control de accesos y en la gestión del personal, lo que aumenta el riesgo de entrada de enfermedades.
Qué medidas se proponen para mejorar la bioseguridad en las granjas?
Se proponen diversas medidas, como reforzar las cercas perimetrales, rediseñar los accesos y llevar a cabo campañas de sensibilización y formación para que los trabajadores sean conscientes de los riesgos y adopten buenas prácticas de bioseguridad.