La sindrome de disfunción cognitiva canina (SDCC) es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a los perros mayores y presenta similitudes notables con el Alzheimer en humanos. Este tema ha sido objeto de estudio por parte de la investigadora predoutoral Belén Larrán Franco, quien forma parte del Instituto de Investigación en Salud Global y Desarrollo Sostenible de la Universidad de Santiago de Compostela (iTERRA). Recientemente, su trabajo fue reconocido en un foro internacional sobre patologías animales, donde recibió el prestigioso ‘J. Jerry Kaneko Prize’, destinado a premiar la mejor comunicación oral presentada por investigadores jóvenes.
Durante su investigación, Larrán Franco analizó cerebros de perros diagnosticados con SDCC y los comparó con aquellos que envejecen sin problemas cognitivos. Los resultados revelaron diferencias significativas en la composición mineral cerebral entre ambos grupos. En comparación con los perros sanos, aquellos afectados por la enfermedad mostraron concentraciones notablemente más bajas de minerales como el calcio, hierro, magnesio, manganeso y zinc en áreas específicas del cerebro. Estos minerales son cruciales para el funcionamiento adecuado del sistema nervioso, ya que intervienen en procesos esenciales como la defensa antioxidante, la neurotransmisión y la respuesta inmunitaria.
Implicaciones del estudio y futuro del iTERRA
Dichos hallazgos sugieren una posible relevancia funcional que merece ser investigada más a fondo. El iTERRA se dedica a promover la excelencia científica mediante la colaboración intersectorial y el aprovechamiento del conocimiento local. Su objetivo es desarrollar modelos sostenibles que beneficien tanto a las personas como a los animales y ecosistemas.
Aspirando a convertirse en un referente tanto nacional como internacional en investigación sobre salud global y sostenibilidad, el iTERRA se destaca por su capacidad para integrar ciencia e innovación con conocimientos locales. Esto le permite abordar desafíos contemporáneos relacionados con la salud humana y animal, así como con la seguridad alimentaria y la sostenibilidad ecológica.
Con un enfoque holístico vinculado al territorio, el instituto contribuirá a posicionar el Campus Terra como un centro europeo destacado en investigación e innovación responsable, proyectando desde Lugo un modelo de ciencia abierta, sostenible y de alta calidad.