Las medusas, consideradas un problema para la pesca, se transforman en un recurso valioso para la biotecnología azul, destacando su colágeno con aplicaciones biomédicas y sostenibles.
Investigadores de la Universidad de Huelva demuestran que las condiciones del mar en primavera afectan la llegada de medusas en verano, utilizando datos de ciencia ciudadana para su análisis.