Investigadores de la Universidad Nacional de La Plata, en colaboración con colegas de laboratorios en Italia, han logrado avances significativos en la mejora de los trastornos del sueño en un modelo de ratones con Síndrome de Down. Este progreso se ha conseguido mediante la inhibición de la proteína conocida como NKCC1 utilizando bumetanida, un medicamento comúnmente empleado como diurético.
La investigación fue llevada a cabo en el Instituto de Física La Plata, que forma parte de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata y del CONICET. También participaron investigadores de la Universidad de Mar del Plata y de la Universidad Estatal de Nueva York, en Estados Unidos.
Las personas con Síndrome de Down suelen experimentar problemas relacionados con el sueño, incluyendo interrupciones y episodios de apneas. Estos trastornos pueden afectar su memoria, estado de ánimo, capacidad para aprender y, en general, su calidad de vida. Dormir adecuadamente es crucial para el funcionamiento óptimo del cerebro.
Impacto del tratamiento con bumetanida
El Dr. Fernando Montani, codirector del estudio por parte argentina, explicó que “la inhibición de NKCC1 con bumetanida mejora la calidad del sueño y la organización de la actividad cerebral en ratones con Síndrome de Down”. Este hallazgo respalda el potencial terapéutico del tratamiento para los trastornos del sueño y subraya el papel fundamental que juega la homeostasis del cloro en su regulación.
La bumetanida actúa inhibiendo a nivel intestinal la reabsorción de sodio y cloro, además de bloquear la secreción de potasio. Aunque se utiliza principalmente para tratar el edema asociado a condiciones como insuficiencia cardiaca o cirrosis hepática, también tiene efectos sobre la proteína NKCC1 en el cerebro, lo que justifica su elección para este ensayo.
El estudio se realizó en ratones genéticamente modificados que presentan una condición similar al Síndrome de Down humano. Los investigadores analizaron cómo dormían estos ratones utilizando tecnología que mide la actividad eléctrica cerebral y muscular durante el sueño.
Análisis detallado y resultados prometedores
A través del análisis exhaustivo de las grabaciones obtenidas mediante electroencefalograma (EEG) y electromiografía (EMG), los científicos detectaron que los ratones presentaban un sueño deficiente, caracterizado por numerosas interrupciones y alteraciones en sus ritmos cerebrales. Sin embargo, tras administrarles bumetanida, se observó una notable mejora: los ratones durmieron mejor, experimentando un sueño más profundo y menos fragmentado.
El análisis fue realizado por un equipo argentino compuesto por el Dr. Fernando Montani (IFLP), el Dr. Nataniel Martinez (IFIMAR) y el Dr. Roman Baravalle (Universidad Estatal de Nueva York). Los experimentos se llevaron a cabo en Italia.
Beneficios potenciales para la calidad de vida
Nuevos hallazgos sugieren que si se confirma este enfoque terapéutico, podría representar un cambio radical en el manejo del Síndrome de Down al abordar no solo los síntomas sino también potenciar las capacidades cognitivas subyacentes. El NKCC1 regula el transporte interno de cloro dentro de las neuronas; si esta regulación falla, puede dar lugar a problemas como trastornos del sueño o hiperactividad.
"Si se confirma, este enfoque podría marcar un cambio paradigmático", concluyó Montani. Actualmente existe un ensayo clínico fase II en curso. Si los resultados son positivos, se espera que la bumetanida o medicamentos similares puedan mejorar no solo el sueño sino también aspectos como memoria, atención y aprendizaje en personas con Síndrome de Down.
Este trabajo ha sido publicado recientemente en la revista científica iScience.