Un estudio reciente revela la intrincada relación entre mitos, símbolos y el funcionamiento de las redes criminales. La investigación, liderada por el profesor Alberto Vannucci de la Universidad de Pisa, y el fallecido antropólogo Davide Torsello, de la Central European University, se publicó en la revista SN Social Sciences. Este trabajo coincide con la celebración de la Giornata Internazionale contro la corruzione, que se conmemora el 9 de diciembre.
El análisis se centra en el caso de Mafia Capitale, una investigación que destapó una red de corrupción profundamente arraigada en Roma en 2014. En este contexto, destaca la figura de Massimo Carminati, un exterrorista neofascista que acuñó el término “Mundo de medio”, inspirado en las obras de J.R.R. Tolkien. Esta expresión describe un espacio intermedio donde convergen política, negocios y crimen, creando una zona gris propensa a intercambios ilícitos.
Poder simbólico en las redes criminales
Según Vannucci, “la dimensión simbólica proporciona orden y estabilidad a una gestión basada en la corrupción”. Los símbolos son cruciales para asegurar que los participantes cumplan con las reglas establecidas y actúen conforme a lo esperado. En este sentido, el apodo “Re de Roma”, popularizado por un artículo en L’Espresso, se convierte en un emblema de poder que Carminati utiliza para intimidar a quienes le rodean.
A su vez, el apodo “Samurai” también juega un papel relevante. Este se refuerza tras el hallazgo de una katana en su hogar, lo que le otorga un aura de guerrero asociado a valores como respeto y dominio. El estudio también menciona cómo Carminati inspiró al personaje del Samurai en la novela *Suburra* (2013) de Giancarlo De Cataldo y Carlo Bonini, lo que intensificó su carisma al mezclar realidad y ficción.
La normalización de la corrupción
Linguaje simbólico: tanto la imagen del “Re” como la del “Samurai” se fusionan creando un lenguaje único donde la disciplina guerrera se traduce en reputación y poder. Además, Vannucci subraya el uso de metáforas cotidianas como “vaca da mungere”, utilizada por el empresario Salvatore Buzzi para explicar su lógica corrupta: “Si quieres ordeñar a la vaca, primero debes alimentarla”. Esta frase refleja cómo se normaliza la corrupción como práctica recíproca.
En conclusión, Vannucci enfatiza que “el poder de las narrativas y los símbolos no es meramente decorativo; es fundamental para crear orden y confianza dentro de las redes criminales”. La investigación sobre Mafia Capitale es pionera al analizar cómo estos elementos contribuyen a una mayor eficiencia operativa del crimen organizado al reducir el uso de violencia y sus riesgos asociados.