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Dinosaurios rápidos

Estudio revela las estrategias de carrera de los dinosaurios carnívoros más veloces

jueves 08 de enero de 2026, 09:21h
Última actualización: jueves 08 de enero de 2026, 11:43h

Un estudio de la Universidad de Cantabria revela cómo corrían los dinosaurios carnívoros más rápidos, analizando huellas fósiles del Cretácico que muestran distintas estrategias de carrera y posturas.

Un equipo internacional de investigación, liderado por el destacado investigador Ignacio Díaz Martínez, del Departamento de Ciencias de la Tierra y Física de la Materia Condensada (CITIMAC) de la Universidad de Cantabria (UC), ha realizado un hallazgo significativo en el estudio de las huellas fósiles. Este trabajo, publicado en la revista Scientific Reports, revela que las huellas no solo permiten calcular la velocidad a la que corrían los dinosaurios, sino también cómo lo hacían realmente.

El análisis se centra en dos rastros de dinosaurios terópodos del Cretácico Inferior, conservados en el yacimiento de La Torre, en Igea (La Rioja). Estas huellas, impresas hace aproximadamente 120 millones de años, pertenecen a algunos de los carnívoros más veloces documentados hasta ahora. Investigaciones anteriores ya habían estimado que estos animales alcanzaban velocidades entre 35 y 40 kilómetros por hora, colocándolos entre los tres más rápidos conocidos globalmente. Sin embargo, este nuevo estudio va más allá al relacionar esa velocidad extrema con aspectos como la postura del pie y la distribución de fuerzas durante la carrera.

Análisis detallado de las huellas fósiles

“El interés por estas huellas se remonta a finales de los años ochenta, cuando se observó que la distancia entre pisadas era considerable y apuntaba a animales corriendo”, explica Díaz Martínez. “Hace unos años calculamos la velocidad a la que se desplazaban los dinosaurios que las produjeron. Ahora hemos podido analizar la forma detallada de cada huella y comprobar que no todas se imprimen igual: algunas marcan solo los dedos mientras que otras conservan también la parte trasera del pie”, añade.

El estudio se enfoca en dos rastros generados por terópodos con tamaño y morfología similares, pero en condiciones sedimentarias prácticamente idénticas. A pesar de esto, uno muestra huellas formadas casi exclusivamente por las puntas de los dedos, mientras que el otro conserva impresiones más completas. Esta variación refleja cambios dinámicos en su forma de correr.

“Interpretamos estas diferencias como resultado de cambios en la postura del animal y en la posición de su centro de masas”, indica el investigador. “Cuando el centro está más adelantado, el dinosaurio apoya principalmente sobre los dedos; cuando está más retrasado, se aprecia una mayor superficie del pie. Este es uno de los pocos ejemplos globales donde podemos observar estas variaciones dentro del mismo yacimiento y en rastros prácticamente coetáneos”.

Tecnología avanzada para un análisis preciso

Para alcanzar estas conclusiones, el equipo utilizó modelos tridimensionales obtenidos mediante fotogrametría, lo que permite medir con gran precisión tanto la geometría como la profundidad de cada pisada. Este enfoque innovador facilita la reconstrucción de distintas fases de carrera, comparables a aceleraciones o impulsos finales, a partir de pequeños detalles presentes en las huellas.

“Hasta ahora, muchos estudios se limitaban a calcular velocidades basándose únicamente en la longitud de zancada”, añade Díaz Martínez. “En este trabajo vinculamos esa velocidad con cómo traccionaba realmente el animal al correr a máxima velocidad”.

Este estudio es fruto de una colaboración internacional amplia que incluye investigadores de universidades y centros en España, Brasil, Estados Unidos y Argentina. Se basa en décadas de trabajo en campo en la cuenca de Cameros, una región reconocida por su alta concentración de huellas dinoasurías. Solo en esta área específica se han documentado más de 250 yacimientos y decenas de miles de icnitas.

Nuevas líneas investigativas sobre locomoción animal

Los hallazgos abren nuevas vías para investigaciones experimentales. El equipo trabaja actualmente en un proyecto conjunto con el Parque de la Naturaleza Cabárceno para analizar cómo caminan y corren animales actuales como avestruces, considerados análogos funcionales a los dinosaurios terópodos. “Queremos verificar si las distribuciones de presión medidas hoy en animales vivos corresponden con aquellas inferidas a partir de las huellas fósiles”, explica Díaz Martínez.

“Este trabajo demuestra que las estrategias locomotoras de los dinosaurios carnívoros eran mucho más complejas y variables de lo que se pensaba anteriormente”, concluye. “Las huellas no son simples marcas; representan un registro directo sobre la biomecánica y comportamiento de seres extintos hace millones de años”.

Díaz Martínez, I. et al. Footprint morphology sheds light on running strategies in non-avian theropods. Scientific Reports (2026).

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