La Comisión Mixta del Congreso Nacional ha aprobado un proyecto de ley que busca modernizar el marco normativo de la convivencia escolar y fortalecer el rol del Estado en la promoción del buen trato y la protección del bienestar socioemocional.
Este miércoles, los parlamentarios de la Comisión de Educación, tanto de la Cámara como del Senado, dieron su respaldo a esta iniciativa, que responde a los desafíos crecientes que enfrentan las instituciones educativas en el país. El objetivo principal es garantizar ambientes seguros, inclusivos y respetuosos para niños, niñas, adolescentes y equipos educativos.
Con este apoyo, el proyecto deberá ser votado en la Sala de la Cámara Baja, donde se espera un debate significativo sobre sus implicaciones y beneficios.
Aprobación del Proyecto por Parte de Parlamentarios
Durante la sesión, participaron figuras destacadas como la senadora Yasna Provoste, junto a los senadores Gustavo Sanhueza, Jaime Quintana y Felipe Kast. También estuvieron presentes las diputadas Emilia Schneider, Daniela Serrano, así como los diputados Arturo Barrios, Hugo Rey y Stephan Schubert.
El ministro de Educación, Nicolás Cataldo, valoró esta aprobación como una transformación necesaria y estructural.
"Chile necesita este proyecto. Nuestro sistema educativo lo precisa con urgencia", afirmó Cataldo. Destacó que los climas inadecuados en los espacios educativos afectan directamente el aprendizaje. "Este proyecto tiene un profundo sentido pedagógico", añadió el titular de Educación.
Ejes Fundamentales del Proyecto de Ley
Cataldo enfatizó que el avance no solo aborda conflictos y situaciones de violencia, sino que también establece una perspectiva formativa a largo plazo. A pesar de las mejoras en asistencia y aprendizajes tras la pandemia, persiste una deuda en materia de bienestar. "Esto es una deuda que el Estado de Chile tiene con los niños y niñas", subrayó.
La propuesta aprobada establece un rol activo del Estado en la promoción del buen trato y la prevención del acoso, la violencia y la discriminación.
- Creación de la Política Nacional de Convivencia Educativa, junto con un Plan de Acción Nacional con vigencia de ocho años que articulará acciones junto a ministerios como Seguridad Pública, Salud y Mujer y Equidad de Género.
- Coordinador o Coordinadora de Convivencia con dedicación exclusiva, en todos los establecimientos que reciben aportes del Estado para fortalecer la gestión interna.
- Actualización de los Reglamentos Internos y Planes de Gestión de Convivencia, incorporando medidas preventivas frente a riesgos como violencia y consumo de drogas.
- Fortalecimiento de la Superintendencia de Educación, otorgándole un rol más activo en fiscalización y apoyo preventivo.
- Actualización de la Ley General de Educación y del Estatuto Docente, incorporando protocolos obligatorios contra acoso sexual y laboral.
Uno de los ejes transformadores es el programa de bienestar socioemocional, que reorganiza la jornada escolar completa para fortalecer vínculos, participación y desarrollo integral. Este programa ya ha iniciado un piloto en 176 establecimientos a nivel nacional con buena recepción por parte de las comunidades educativas involucradas.