Durante las maniobras Marboran-25, la Armada Española llevó a cabo una simulación innovadora que involucró la identificación de hasta 16 barcos ficticios. Este ejercicio se realizó en Cartagena a finales de noviembre y fue posible gracias a los avances tecnológicos desarrollados por el teniente de navío Guillermo Hoyos, quien está trabajando en su tesis doctoral centrada en mejorar las capacidades militares para reconocer y perturbar señales de navegación.
El teniente Hoyos destacó la utilidad del ejercicio, que forma parte de los retos planteados por la Cátedra Jerónimo de Ayanz de la Universidad Politécnica de Cartagena. Las herramientas desarrolladas permiten simular trayectorias, velocidades y ubicaciones erróneas o inexistentes de buques utilizando el sistema AIS (Identificación Automática de Embarcaciones), ampliamente utilizado a nivel global. Las simulaciones incluyeron escenarios con rumbos de colisión para evaluar cómo los sistemas de alerta convencionales eran engañados.
Innovaciones en Guerra Electrónica
La investigación se basa en la vulnerabilidad inherente a los sistemas de identificación que carecen de mecanismos adicionales de verificación y son susceptibles a ataques electrónicos. Durante las maniobras, también se ensayó un sistema capaz de perturbar equipos de navegación civil, afectando incluso las comunicaciones por radio y los servicios satelitales. A pesar de esto, los equipos militares demostraron su robustez al poder identificar el ataque.
El teniente Hoyos explicó que el uso de señales falsas para distorsionar información sobre la navegación se ha convertido en un patrón habitual, conocido como 'spoofing'. Desde 2024, estas prácticas han sido reportadas masivamente y están impactando la gestión del tráfico marítimo.
Desarrollo Tecnológico y Capacidades Ofensivas
El transceptor desarrollado por el teniente Hoyos es capaz de falsear señales GPS, lo que representa un avance significativo en su investigación. Esta tesis está dirigida por los profesores María Teresa Martínez Inglés, José María Molina García-Pardo, ambos de la UPCT, junto al profesor Humberto Martínez Barberá de la Universidad de Murcia. Han logrado simular trayectorias falsas para embarcaciones e incluso utilizar drones para indicar ubicaciones erróneas.
Además, han creado un software que multiplica estas señales engañosas, haciendo inoperativos los sistemas AIS para la toma de decisiones. El objetivo final es dotar a la Armada con una “capacidad ofensiva en la guerra electrónica” y aprender a defenderse ante estos engaños. “Se puede perturbar al adversario únicamente con la información que recibe; no hace falta un misil”, concluyó el oficial e investigador, subrayando así la importancia creciente de las dimensiones cibernética y cognitiva dentro del nuevo enfoque militar.