La **inteligencia artificial (IA)** ha sido una herramienta utilizada en el ámbito de la física durante más de 40 años. Así lo afirma la Dra. Georgina Olivares Rentería, posdoctorante del Instituto de Física de la UASLP. Esta especialista en Ciencias Físicas, con énfasis en Óptica e Información Cuántica, destaca que, aunque en épocas anteriores la IA no era tan accesible, los investigadores ya comenzaban a recurrir a ella para resolver algoritmos y problemas matemáticos complejos.
La Dra. Olivares explica que las bases de la IA residen en las redes neuronales, que simulan la estructura del cerebro humano. En este contexto, cada capa del cerebro contiene información específica; de manera similar, los modelos de IA se componen de capas de algoritmos que emulan procesos de inteligencia humana y son capaces de reconocer patrones.
Premios Nobel y el Impacto de la IA en la Ciencia
Un claro ejemplo del vínculo entre la física y la inteligencia artificial es el **Premio Nobel de 2024**, otorgado a **John J. Hopfield** y **Geoffrey E. Hinton** por sus innovaciones en redes neuronales artificiales. Estos científicos han realizado importantes descubrimientos sobre los mecanismos mediante los cuales las máquinas aprenden.
La investigación premiada está relacionada con el concepto de “deep learning” o aprendizaje profundo, que permite a las máquinas procesar grandes volúmenes de datos. Además, actualmente las IA están entrenadas con información disponible en internet, lo que democratiza el acceso al conocimiento para millones de personas alrededor del mundo.
El Futuro de la Inteligencia Artificial en Física
En cuanto al futuro uso de la inteligencia artificial dentro del campo físico, la Dra. Olivares Rentería sostiene que esta tecnología permitirá a la ciencia expandir sus horizontes al abordar algoritmos previamente considerados imposibles y enfrentar problemas complejos que requieren un extenso procesamiento de información.
Respecto a herramientas de IA accesibles para el público general —como **ChatGPT**, **Gemini**, **Meta AI**, **Alexa** o **Apple Intelligence**—, la investigadora enfatiza su importancia debido a que se basan en Modelos de Lenguaje Grande, diseñados para comprender, generar y procesar lenguaje humano naturalmente. Sin embargo, también advierte sobre los posibles errores en estas herramientas y subraya que tanto ciudadanos como científicos deben ser cautelosos al solicitar información.
Es fundamental verificar que las indicaciones dadas a una IA sean coherentes y revisar siempre los resultados obtenidos para evitar fallos que puedan afectar el trabajo profesional.
Guadalupe Guevara