La Universidad CEU Cardenal Herrera fue el escenario de un significativo encuentro que tuvo lugar los días 28 y 29 de enero, donde se abordaron temas cruciales como la participación social, la gobernanza democrática y el compromiso cívico. Este evento, organizado en colaboración con Cáritas Colombia, reunió a representantes de diversas organizaciones sociales tanto colombianas como locales, creando un espacio propicio para el diálogo sobre el papel fundamental de mujeres y jóvenes en la construcción de sociedades más cohesivas y participativas.
Las jornadas se fundamentaron en la exhortación apostólica Dilexi Te, que enfatiza la relevancia de la participación social como pilar para fortalecer la democracia y el tejido comunitario. A partir de esta premisa, los asistentes compartieron experiencias provenientes de contextos marcados por la desigualdad y la violencia, tanto en el Caribe colombiano como en Elche, intercambiando prácticas de acompañamiento comunitario y metodologías de intervención social.
Un análisis profundo sobre participación social
Durante la primera jornada, se centró el análisis en cómo la participación social puede ser una herramienta poderosa para fomentar la cohesión comunitaria y mejorar la gobernanza democrática. Los representantes de organizaciones vinculadas a la pastoral social en Colombia presentaron las realidades vividas por comunidades afectadas por conflictos y fragilidad institucional. Se discutieron los procesos de acompañamiento impulsados por la Iglesia y otros actores sociales.
El sacerdote Nelson Ortiz expuso sobre las iniciativas en Colombia dirigidas a construir paz y reconciliación, destacando metodologías enfocadas en el diálogo social que promueven el reconocimiento mutuo y priorizan a las personas más vulnerables. En este contexto, se subrayó que **la participación social** debe ser entendida como un proceso gradual, respetuoso con los ritmos comunitarios y basado en principios como la confianza y la dignidad humana.
Juventud, arte y su impacto transformador
Uno de los aspectos destacados del encuentro fue el papel protagónico de la juventud y el uso del arte como herramientas para fomentar la participación y transformación social. La líder juvenil Dayanara Ibarra, representante de la organización colombiana Artesomos, compartió su experiencia trabajando en proyectos donde danza y expresión artística crean espacios seguros para involucrar a las comunidades.
A través del arte, niños, jóvenes y adultos pueden expresar sus emociones y vivencias marcadas por situaciones difíciles, lo que contribuye a reconstruir vínculos sociales. Esta forma de participación resulta especialmente valiosa en contextos donde otras vías son más complicadas. Además, desde una perspectiva local, Ángeles Rodés Lafuente, responsable del Área de Igualdad e Intervención Psicosocial de Elche Acoge, destacó las dificultades que enfrentan muchas mujeres migrantes para participar activamente debido a situaciones vulnerables.
La educación: un motor para el compromiso cívico
La segunda jornada del encuentro adoptó un enfoque práctico centrado en formar tanto al profesorado como al alumnado universitario. Dayanara Ibarra lideró un taller de danza que buscaba inculcar valores mediante la expresión corporal, abarcando temas esenciales como liderazgo compartido y cooperación.
Estudiantes del Grado en Educación Infantil participaron activamente en esta dinámica formativa, lo que les permitió acercarse a las realidades educativas colombianas mientras reflexionaban sobre cómo los proyectos educativos pueden servir como catalizadores para el cambio social. La creación de un ambiente confiable facilitó el intercambio enriquecedor entre participantes.
Nuria Andreu, coordinadora del Voluntariado del CEU UCH en Elche, resaltó que durante estas jornadas emergieron elementos clave para una participación social transformadora: **el respeto a la dignidad**, **el reconocimiento cultural** y **el fortalecimiento** de canales participativos para mujeres y jóvenes dentro del ámbito democrático.