En un emotivo acto celebrado en la Universidad Autónoma de Madrid, Sus Majestades los Reyes han rendido homenaje al profesor Francisco Tomás y Valiente con motivo del 30 aniversario de su asesinato. La ceremonia tuvo lugar en la Facultad de Derecho, donde el Rey Felipe VI compartió sus recuerdos sobre el catedrático, a quien consideró no solo un destacado jurista y presidente del Tribunal Constitucional, sino también un maestro personal.
El monarca recordó cómo el 14 de febrero de 1996, Tomás y Valiente fue asesinado en su despacho, un hecho que marcó a toda una generación. “Eran tiempos difíciles, donde la sociedad se enfrentaba a la barbarie de atentados terroristas”, afirmó el Rey, subrayando que la convivencia democrática debe mucho a figuras como él y a las numerosas víctimas del terrorismo.
La importancia de la memoria cívica
Felipe VI enfatizó que recordar a las víctimas es un deber cívico esencial para construir una sociedad más justa. “La memoria no es una forma de revancha ni una carga para el progreso; es fundamental para entender nuestro presente y futuro”, declaró, instando a los jóvenes a aprender sobre estos acontecimientos históricos que ellos no vivieron.
Durante el acto, los Reyes realizaron una ofrenda floral junto a los hijos de Francisco Tomás y Valiente: Ana, Carmen y Francisco. Se guardó un minuto de silencio en honor al académico, colocando una corona bajo una placa conmemorativa que lleva grabada una de sus frases más emblemáticas: “Cada vez que matan a un hombre, nos matan un poco a cada uno de nosotros”.
Reflexiones sobre democracia y convivencia
La rectora Amaya Mendikoetxea, quien también participó en el evento, destacó la relevancia del homenaje y la conexión entre la universidad y los valores constitucionales que defendió Tomás y Valiente. Subrayó que su figura representa lo mejor de una España que aprendía a convivir desde el respeto y el pluralismo.
Mendikoetxea advirtió sobre los peligros de banalizar el terrorismo y cuestionar los consensos democráticos. “La democracia no es irreversible; debemos construirla día a día con instituciones sólidas”, afirmó, recordando la importancia de mantener viva la memoria histórica para las futuras generaciones.
Un legado perdurable
A lo largo del homenaje, se hizo evidente que este acto no solo era un tributo al pasado sino también un símbolo de esperanza. La rectora mencionó la participación activa de estudiantes en el evento como una señal positiva hacia el futuro. “Este homenaje es memoria, pero también esperanza; porque la voz que se quiso silenciar sigue viva”, concluyó.
Finalmente, Sus Majestades firmaron el primer ejemplar del libro conmemorativo dedicado al profesor Tomás y Valiente, que será entregado como legado a la facultad. Además, visitaron la exposición In Memoriam Tomás y Valiente. 1996-2026, diseñada para recordar su trayectoria académica y pública.
Con este homenaje se inicia una semana dedicada a actividades académicas y culturales en recuerdo del jurista, buscando acercar su figura a toda la comunidad universitaria.