Loïc Lepiniec, ingeniero agrónomo convertido en biólogo, se desempeña como director de investigación en INRAE y lidera el equipo SeedDream en el Institut Jean-Pierre Bourgin (IJPB), una colaboración entre la Universidad Paris-Saclay, INRAE y AgroParisTech. Su especialización en la biología de las semillas y los sistemas de regulación que rigen su desarrollo ha sido fundamental para estructurar las ciencias vegetales en Francia. Además, ha jugado un papel clave en la creación del campus Paris-Saclay, contribuyendo a la formación de laboratorios de excelencia y sus respectivas comunidades.
Atraído desde joven por la naturaleza, Lepiniec comenzó sus estudios científicos en la Universidad Paris-Sud (actualmente Universidad Paris-Saclay) y luego ingresó a la Escuela Nacional Superior de Agronomía de Nancy. Sin embargo, fue durante un pasantía en Urbana-Champaign, Estados Unidos, donde trabajó con Agrobacterium, que su vocación se definió. “Este pasantía fue un punto de inflexión: allí comprendí que quería dedicarme a la biología”, recuerda. Al regresar a Francia, continuó su formación con un DEA (equivalente a un máster) en biología vegetal y luego realizó una tesis sobre fotosíntesis en plantas C4, específicamente el sorgo, antes de pasar a un postdoctorado en Gante, Bélgica.
Investigación sobre semillas: una trayectoria científica transformadora
En 1994, Lepiniec fue reclutado por INRA (ahora INRAE) para colaborar con el renombrado genetista Michel Caboche en la creación de un laboratorio dedicado a la biología de las semillas. En 2010, este laboratorio se integró al IJPB y bajo su dirección se desarrolló un programa científico que revolucionó el entendimiento del desarrollo de las semillas. “Llevamos más de veinte años construyendo recursos genéticos y genómicos – más de 2,000 mutantes de Arabidopsis thaliana – que nos permiten desentrañar la arquitectura molecular de la semilla”, explica. Sus investigaciones han iluminado aspectos cruciales como los genes Transparent Testa (TT) y el complejo TT2-TT8-TTG1.
Lepiniec considera que “la semilla sigue siendo uno de los sistemas biológicos más intrigantes para estudiar”. Tras años centrado en investigaciones fundamentales, hace aproximadamente diez años decidió aplicar sus conocimientos sobre Arabidopsis thaliana al campo de la agroecología. Con su equipo, ahora exploran plantas cultivadas menos comunes como la caméline o el chanvre para mejorar la calidad y composición de las semillas.
Cuerpo docente comprometido con la educación
A lo largo de su carrera investigadora, Lepiniec también ha mostrado un firme compromiso con la enseñanza. Desde 2010 hasta 2021 impartió clases significativas en la Escuela Politécnica, ofreciendo cursos sobre biología molecular y cellulaire así como sobre biotecnologías durante un periodo marcado por controversias científicas sobre transgénesis. “Era esencial formar a futuros líderes sobre estos temas”, señala. Actualmente es profesor consultor en AgroParisTech, enfocándose principalmente en sus áreas de investigación.
Liderazgo nacional y proyectos innovadores
Lepiniec también ha asumido responsabilidades importantes a nivel nacional. En 2006 fue nombrado director del departamento de biología vegetal del INRAE por Marion Guillou, entonces presidenta del INRA. Describe esta experiencia como “intensa y extraordinaria", donde logró unir equipos diversos bajo una visión común.
Su rol se amplió aún más con la creación de los Laboratorios de Excelencia (LabEx) dentro del programa Investissements d’avenir; aquí diseñó y dirigió el LabEx Saclay Plant Sciences (SPS), que reúne a cerca de 700 personas de cinco institutos diferentes. Este LabEx ha alcanzado reconocimiento internacional al combinar investigación, formación e innovación.
Pionero en el ecosistema universitario Paris-Saclay
Lepiniec sostiene que su compromiso es construir conocimientos sólidos y redes colaborativas que eleven la biología vegetal francesa. “Sempre he creído en la necesidad de unir universidades, organismos de investigación y escuelas técnicas para facilitar sinergias entre investigación y formación”, afirma. El campus Paris-Saclay se ha convertido en un ecosistema excepcional para las ciencias vegetales.
Dedicación renovada a la investigación fundamental
A pesar del peso de tantas responsabilidades previas, Lepiniec ha decidido volver a centrarse en lo que siempre le motivó: entender los mecanismos ocultos del ser vivo. Continúa investigando el control genético y epigenético del desarrollo de las semillas mientras lidera nuevos proyectos colectivos. “Lo que me impulsa hoy es recuperar ese tiempo prolongado dedicado a preguntas fundamentales", concluye convencido de que comprender profundamente las semillas abre nuevas avenidas tanto para la investigación como para futuras transiciones agrícolas.