Un estudio de la Universidad de Lleida alerta sobre el incremento de incendios en áreas protegidas. La investigación, que ha sido publicada en la revista Fire, advierte que el aumento de zonas protegidas podría concentrar hasta el 44,5% de los incendios a nivel global. Este trabajo ha contado con la colaboración de instituciones como las universidades de Melbourne (Australia) y California Davis (Estados Unidos), así como la Academia China de Ciencias.
El catedrático Víctor Resco de Dios, quien lidera el estudio, señala que actualmente las áreas protegidas abarcan el 19,2% de los ecosistemas terrestres, pero concentran un alarmante 28,5% del área quemada total. Según Resco, esta desproporción ha ido en aumento durante los últimos 25 años, especialmente en regiones muy inflamables como las mediterráneas. Además, advierte que el objetivo de proteger el 30% de la naturaleza para 2030 podría agravar aún más este desequilibrio.
Impacto significativo de los incendios forestales
La investigación revela que desde el inicio del siglo XXI, los incendios han devastado aproximadamente 2.000 millones de hectáreas en áreas protegidas, una superficie comparable a la suma de Rusia e India. El periodo entre 2001 y 2024 ha visto un aumento notable en estos incidentes, siendo más pronunciado en biomas propensos al fuego como los bosques mediterráneos y tropicales secos.
En algunas regiones, se han registrado múltiples incendios. Por ejemplo, en las praderas tropicales y subtropicales africanas, aunque las áreas protegidas solo ocupan 324 millones de hectáreas, se han quemado 1.600 millones durante los últimos dos décadas. Resco destaca que aunque los incendios pueden ser beneficiosos para algunos ecosistemas, también representan una amenaza para vidas humanas e infraestructuras. En este contexto, subraya la necesidad urgente de implementar nuevas estrategias de gestión para abordar el creciente impacto del fuego en estas zonas bajo una crisis climática cada vez más evidente.
Nuevas estrategias necesarias para la gestión del fuego
Por otro lado, otra investigación realizada por los profesores Adrià Cardil y Sergio de Miguel también de la UdL analizó datos sobre 20 millones de incendios a nivel mundial durante un periodo similar. Su estudio evaluó cómo las áreas protegidas afectan aspectos del régimen de incendios como la superficie quemada y la frecuencia e intensidad del fuego.
A pesar de que en muchos biomas la proporción de superficie quemada dentro de áreas protegidas es menor que fuera de ellas, existen excepciones significativas. En praderas tropicales y bosques secos tropicales, la fracción quemada dentro de estas zonas es mayor. Los investigadores advierten que las restricciones parciales o totales sobre prácticas agrícolas y forestales pueden llevar a una acumulación peligrosa de combustible en estos ecosistemas propensos al fuego.
Conclusiones sobre la gestión sostenible
La investigación concluye que las zonas protegidas tienden a aumentar todos los atributos del régimen del fuego en África y presentan patrones similares en Australia. Resco enfatiza que es crucial incluir planes activos para la prevención de incendios dentro de la gestión sostenible de estas áreas para mitigar sus efectos negativos.