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Ricardo Rojas y su legado en la Universidad de Buenos Aires
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Ricardo Rojas y su legado en la Universidad de Buenos Aires

Por José Enrique González
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jenriqueiymagazinees/8/8/19
domingo 15 de marzo de 2026, 16:00h

Ricardo Rojas, rector de la UBA entre 1926 y 1930, impulsó una universidad abierta a la sociedad, promoviendo la ciencia y la identidad cultural argentina. Su legado sigue vigente hoy.

El 1° de marzo de 1926, Ricardo Rojas asumió el cargo de rector en la Universidad de Buenos Aires. Este escritor, ensayista, periodista y profesor se convirtió en una figura clave del reformismo universitario, dejando un legado que aún resuena en la concepción actual de la universidad, caracterizada por su apoyo a la ciencia y a la extensión universitaria.

La relación de Rojas con la institución comenzó mucho antes, en 1913, y se extendió hasta 1946. Durante este tiempo, ocupó diversos roles: fue profesor, decano de la Facultad de Filosofía y Letras y finalmente rector. En 1913, fue nombrado primer profesor titular ordinario de Literatura Argentina, lo que consolidó el estudio de la producción literaria nacional dentro del ámbito académico. Desde esta posición, promovió una comprensión de la cultura argentina en conexión con su historia y raíces americanas.

Transformaciones Académicas bajo su Liderazgo

Entre 1921 y 1924, Rojas ejerció como decano de la Facultad de Filosofía y Letras, donde impulsó la creación de diversas instituciones académicas. Durante su gestión, dirigió el Instituto de Literatura y fundó el Instituto de Filología y el Gabinete de Historia de la Civilización. Además, promovió el desarrollo de la cátedra de Literatura Argentina, reafirmando su interés por la cultura y la identidad nacional.

Su mandato como rector se desarrolló en un contexto marcado por las transformaciones resultantes de la Reforma Universitaria de 1918 y el estatuto universitario aprobado en 1923, del cual él mismo fue uno de los autores. En su discurso inaugural destacó su compromiso institucional al afirmar: “Llego al Rectorado de la Universidad de Buenos Aires por el camino de la ley, habiendo sido yo mismo uno de los autores del Estatuto vigente y habiendo sido el primero en acatarlo”.

A lo largo de sus cuatro años en el cargo, Rojas se dedicó a cumplir con sus propuestas iniciales: fortalecer la autonomía universitaria, promover la justicia democrática y fomentar cooperación económica. Así logró establecer más de cuarenta institutos de investigación, fundar el Instituto de Extensión Universitaria y Servicio Social en 1926, e instalar el Museo Etnográfico en 1927.

Apertura hacia la Sociedad: La Visión Democrática del Conocimiento

Bajo su liderazgo, también se destacó la importancia que otorgó a la extensión universitaria. Para Rojas, la universidad no debía limitarse a transmitir conocimientos ni a formar profesionales; debía ser un organismo activo dentro del tejido social y cultural del país. Su convicción era que esta institución tenía que abrirse al diálogo con la sociedad para contribuir a su transformación. De ahí proviene su célebre frase: “Nuestras fuentes de saber hállanse abiertas para la sed de todos", reflejando una visión profundamente democrática sobre la educación superior.

Crádito fotográfico: Archivo General de la Nación

Un Intelectual Comprometido con Su Tiempo

Nacido el 16 de septiembre de 1882, en Tucumán, Rojas realizó sus primeros estudios en Santiago del Estero. Tras perder a su padre, quien fue gobernador dos veces, se trasladó a Buenos Aires para continuar su formación académica. Aunque inició estudios en abogacía en la UBA, pronto se inclinó hacia el periodismo y el pensamiento cultural. Trabajó desde joven en el diario La Nación, llegando incluso a ser corresponsal en Europa.

A lo largo de su vida académica e intelectual, Rojas escribió más de cuarenta libros, incluyendo ensayos y biografías. Su obra más influyente es sin duda Historia de la Literatura Argentina, publicada entre 1917 y 1922; un trabajo monumental que alcanzó ocho volúmenes y ofreció una interpretación integral sobre nuestra literatura nacional.

Permanencia del Legado Cultural

A raíz del impacto generado por esta obra recibió el Premio Nacional de Ensayo en 1923. También es conocido por obras como *El santo de la espada* (1933), que narra la vida del General José de San Martín. Esta popularidad llevó a que fuera adaptada al cine en 1970 por Leopoldo Torre Nilsson. Además, presidió el comité que recibió al Nobel indio Rabindranath Tagore durante su visita a Argentina en 1924.

A pesar del golpe militar encabezado por José Félix Uriburu en 1930 que lo llevó a prisión política entre enero y mayo de 1934, Rojas continuó creando. En 1939 presentó una versión teatral exitosa basada en una leyenda incaica. En 1946 renunció a sus cargos académicos como acto solidario hacia colegas cesanteados por el gobierno.

Cierre Trágico pero Significativo

Aunque designado embajador en Perú en 1955, problemas médicos le impidieron asumir dicho cargo. Ricardo Rojas falleció el 29 de julio de 1957. Su memoria es honrada cada año con el Día Nacional de Cultura.

A cien años desde su asunción como rector, Ricardo Rojas sigue siendo un símbolo vital para una universidad comprometida con **la cultura**, **el pensamiento crítico** y **la construcción identitaria** propia; un modelo educativo donde ciencia y humanidades convergen para enriquecer nuestra sociedad.

La noticia en cifras

Cifra Descripción
1 Año en que Ricardo Rojas asumió como rector de la UBA
1913 Año en que fue designado primer profesor titular ordinario de Literatura Argentina
40 Número de institutos de investigación creados durante su mandato
4 Número de volúmenes de "Historia de la Literatura Argentina"
1957 Año en que falleció Ricardo Rojas
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