La Universitat Politècnica de València (UPV) se encuentra en la vanguardia de la innovación turística con el desarrollo de dos herramientas que miden la huella del turismo de congresos en la ciudad. Estas herramientas, una calculadora de entropía y otra de legado, están diseñadas para evaluar tanto el impacto negativo como el positivo del turismo MICE (reuniones, incentivos, congresos y exposiciones). Este avance tiene como objetivo promover una gobernanza más eficiente en este sector.
El proyecto europeo Zentropy MICE busca transformar el turismo MICE en un motor de bienestar para la ciudadanía, minimizando los impactos negativos y maximizando el legado social y económico. València se posiciona como la tercera ciudad española en este ámbito, proyectando recibir cerca de medio millón de visitantes en 2024.
La UPV colabora con diversas entidades, incluyendo el Ajuntament de València, València Innovation Capital, la Fundació Visit València, la consultora Khora Urban Thinkers, y el Palau de Congressos de València, que será el laboratorio donde se probarán estas innovaciones. Este palacio acoge alrededor de un tercio de los eventos celebrados en la ciudad.
Nueva metodología para medir el impacto turístico
A través del análisis realizado en el Palau de Congressos, se desarrollará una metodología específica destinada a medir la entropía urbana. Además, se diseñarán acciones concretas enfocadas en áreas como eficiencia energética, movilidad sostenible, gestión de residuos y uso responsable de materiales.
Dichas acciones serán puestas a prueba durante tres conferencias piloto, lo que permitirá realizar comparativas entre los congresos antes y después de su implementación, evaluando así su efectividad.
Tomás Gómez Navarro, del Instituto de Ingeniería Energética, junto a José Miguel Carot, del Departamento de Estadística e Investigación Operativa Aplicadas y Calidad, lideran los equipos involucrados en este proyecto. “El enfoque sistémico propuesto se basa en entender la entropía como un indicador del desorden generado por el flujo de energía, materia e información dentro del sistema”, explica Carot. Esta perspectiva permite identificar ineficiencias y convertir los congresos en catalizadores para la sostenibilidad y cohesión social.
Análisis del perfil turístico
"Nuestro objetivo es mantener la entropía urbana al mínimo mientras potenciamos la innovación y reputación de València", añade Gómez Navarro. Cada evento MICE genera dos experiencias: una relacionada con el congreso mismo y otra vinculada al turismo urbano durante el tiempo libre. La investigación conjunta sobre ambas dimensiones facilitará una comprensión más profunda del impacto real del sector sobre la ciudad.
Antes del primer congreso oficial programado para mediados de 2026, ya se está validando la calculadora durante otros eventos organizados por la UPV. En un reciente congreso sobre arquitectura, se obtuvo información valiosa sobre los asistentes: un 73,3% eran internacionales y cerca del 75% realizó actividades turísticas durante su estancia.
Aproximadamente la mitad prolongó su visita más allá del evento; sin embargo, solo un 28% viajó acompañado. Un dato interesante es que un 80% visitó lugares emblemáticos como el centro histórico o la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Sin embargo, pocos exploraron otras atracciones destacadas como el Jardín Botánico o l’Albufera.
Estrategias para mejorar la gobernanza turística
En cuanto a movilidad, un 85% utilizó transporte público o caminó hacia el congreso. Durante su tiempo libre, muchos optaron por bicicletas; no obstante, un 20% recurrió a coches o taxis. En términos gastronómicos, un 90% eligió restaurantes locales, prefiriendo platos a base de pescado o marisco frente a carne roja. Alrededor del 60% también realizó compras principalmente relacionadas con souvenirs y productos alimentarios locales.
La herramienta destinada a calcular el legado turístico evalúa cómo las visitas contribuyen a mejorar tanto la reputación internacional como la economía local de València. Además, considera aspectos menos tangibles como el intercambio de conocimiento y cómo estas actividades se alinean con las estrategias urbanas para abordar desafíos sociales.
Zentropy MICE no solo busca optimizar la gobernanza turística local sino también impulsar una transición digital mediante nuevas herramientas cuantitativas que permitan evaluar impactos y planificar eventos más inteligentes. El modelo desarrollado podrá aplicarse a otras ciudades europeas asociadas al proyecto como Liubliana (Eslovenia), Heidelberg (Alemania) y Larissa (Grecia).
Este ambicioso proyecto tiene una duración prevista desde diciembre de 2024 hasta mayo de 2028 y cuenta con un presupuesto estimado en 5,2 millones de euros; financiado mayoritariamente por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) a través de la Iniciativa Urbana Europea (EUI).