En el contexto del Dia Mundial dels Centres de Dades, el arquitecto y profesor de la UIC Barcelona School of Architecture, Felipe Pich Aguilera, ha expresado su preocupación por la proliferación de estos complejos en España. Según Pich, esta tendencia se está desarrollando sin un “proyecto arquitectónico al detrás ni una reflexión urbana de futuro”.
Con más de 25 años de experiencia en el ámbito académico y como experto en construcciones sostenibles, el arquitecto advierte que el creciente interés de las grandes empresas tecnológicas por establecer centros de datos en territorio español exige un enfoque más estratégico y consciente. “No hay una reflexión urbana ni un proyecto arquitectónico que respalde estas inversiones”, señala.
Inversiones millonarias en infraestructuras
De acuerdo con la Asociación Española de Data Centers (SpainDC), se estima que las inversiones en estas infraestructuras alcanzarán los 58.000 millones de euros para el año 2030, concentrándose principalmente en regiones como Aragón y Extremadura. Sin embargo, Pich advierte que esta expansión masiva podría acarrear problemas a medio plazo: “La construcción indiscriminada de infraestructura orquestada por grandes compañías, que actúan según sus propios intereses, carece de un proyecto más amplio que busque la eficacia pura”, argumenta.
Pich sostiene que centrarse únicamente en la eficiencia constructiva puede resultar “nefasto”. Utiliza como ejemplo la crisis habitacional en España, donde lo más eficiente sería edificar grandes bloques de viviendas bien conectados y aislados. No obstante, enfatiza que la construcción abarca múltiples dimensiones; si solo se prioriza la eficacia, se ignoran aspectos cruciales como el impacto paisajístico y social.
Reflexión sobre el futuro urbanístico
El arquitecto cuestiona cómo serán estas macroinfraestructuras dentro de 25 años: “¿Qué sucederá con todas estas construcciones? Si nos limitamos a buscar eficiencia, podríamos repetir errores del pasado, como los edificios surgidos durante la Segunda Guerra Mundial que hoy son problemáticos”, explica.
Pich aboga por un enfoque integral del territorio español. La mayoría de estos centros se sitúan en localizaciones remotas, lo que requiere una considerable inversión en infraestructura para acceder a ellos. “Cuando estas instalaciones queden obsoletas, se generará un espacio propicio para un nuevo asentamiento urbano”, anticipa. Además, critica que las decisiones sobre estas infraestructuras son tomadas por empresas extranjeras sin considerar las implicaciones urbanísticas a largo plazo.
España como destino para gigantes tecnológicos
Grandes corporaciones como Meta, Microsoft, Google y Amazon ya han establecido sus primeros centros de procesamiento de datos en España. La disponibilidad de terrenos es uno de los factores clave que atrae a estas empresas al país. Pich concluye: “Se habla del fenómeno de la España despoblada como si no tuviera valor intrínseco. España es un nodo estratégico; sin embargo, si no se implementa una reflexión generalizada y un proyecto común, corremos el riesgo de convertirnos en receptores de infraestructuras obsoletas en pocos años”.