En un contexto arquitectónico cada vez más complejo y cambiante, la colaboración se erige como un pilar fundamental en el proceso de diseño. Esto fue el eje central de la tercera sesión del ciclo Foros 2026, organizado por la UIC Barcelona School of Architecture. Durante este evento, se discutieron temas relevantes sobre cómo se construyen hoy los proyectos arquitectónicos y el papel que juega la colaboración en su desarrollo.
Participaron destacados profesionales como José Zabala, miembro de Addenda Architects, y Jordi Ayala, cofundador de Arquitectura-G. Ambos compartieron sus experiencias y reflexionaron sobre cómo la colaboración, en sus diversas formas, permea todo el proceso arquitectónico, desde la concepción inicial hasta la ejecución final de los proyectos.
Colaboración: clave para el éxito arquitectónico
Durante su intervención, Zabala presentó varios proyectos significativos de su carrera, enfatizando que la colaboración ha sido crucial tanto en momentos de oportunidad como en situaciones críticas. Un ejemplo destacado fue un proyecto de vivienda y espacio público en Barcelona, resultado de una reflexión profunda tras un accidente urbano ocurrido hace dos décadas que permitió replantear dinámicas sociales en el barrio.
Zabala también subrayó que desde sus inicios profesionales, trabajar con otros estudios ha sido esencial para acceder a concursos y desarrollar propuestas más complejas. Este enfoque colaborativo se ha mantenido a lo largo de su trayectoria, incluyendo participaciones en competiciones internacionales como la del Museo de la Fundación Bauhaus en Dessau, donde su equipo colaboró con múltiples agentes para abordar un encargo de gran escala.
El diseño como diálogo continuo
Por su parte, Ayala centró su exposición en el proceso interno de trabajo de Arquitectura-G. Destacó que muchos proyectos no comienzan con un dibujo, sino con conversaciones. “Diseñar no es tener razón; es construir un proceso donde las decisiones puedan surgir”, afirmó Ayala.
A través de diversos ejemplos, desde viviendas colectivas hasta colaboraciones con marcas reconocidas, mostró cómo el trabajo en equipo se articula mediante maquetas y discusiones constantes. Este proceso no es lineal; se basa en decisiones sucesivas y ajustes continuos.
Gestión y adaptación: claves del proceso colaborativo
La jornada concluyó con un debate sobre la gestión de tensiones dentro de los equipos y cómo tomar decisiones en contextos complejos. Tanto Zabala como Ayala coincidieron en que colaborar implica gestionar relaciones y alinear intereses diversos. Reconocieron que mantener el control total sobre un proyecto es a menudo inviable.
Se abordaron también los riesgos asociados a los concursos de arquitectura, especialmente para estudios emergentes. Se destacó la necesidad de evaluar cuidadosamente los recursos invertidos y buscar estrategias colaborativas que permitan afrontar proyectos más ambiciosos.
Borja Ferrater, codirector del ciclo Foros 2026, cerró la sesión resaltando la importancia del tema tratado: “La colaboración no es una opción; es una condición inherente a la arquitectura actual. Aprender a trabajar con otros es probablemente una de las competencias más cruciales que pueden desarrollar como futuros arquitectos”.
Próximas sesiones del ciclo Foros 2026
29 de abril: “Arquitectura local”
- BxD Arquitectura: Francesc Buixeda (Alumni 2006)
- Àgora Arquitectura: Joan Casals (Alumni 2005) y José Luis Cisneros (Alumni 2005)
Esta próxima sesión explorará cómo se consolidan los estudios dentro del contexto español a través de concursos públicos y prácticas arquitectónicas arraigadas al territorio.