Alumnos del Grado en Educación Infantil de la Universidad CEU Cardenal Herrera en Elche han llevado a cabo un innovador proyecto que combina música y educación. A través de la creación, interpretación y grabación de videoclips musicales, estos futuros docentes utilizan el ukelele, la creatividad y la tecnología como herramientas didácticas para el aula. La música, un elemento fundamental en la enseñanza infantil, facilita no solo el aprendizaje del lenguaje y las rutinas diarias, sino que también convierte cada actividad en una experiencia significativa.
Claves de la noticia
Creación musical en el aula
Los alumnos componen y producen canciones infantiles.
Concurso de videoclips
Se premian los mejores videoclips creados por estudiantes.
Enfoque pedagógico innovador
La actividad integra música y herramientas digitales educativas.
Desde hace tres años, los estudiantes participan en esta actividad dentro de la asignatura “Desarrollo de la expresión musical y su didáctica”, bajo la dirección de la profesora Teresa Hernández. El proceso incluye desde la composición de letras hasta la producción final de un videoclip destinado a niños en edad preescolar. Este enfoque práctico permite a los futuros maestros aprender a adaptar sus creaciones a las necesidades específicas del alumnado.
El proyecto culmina con un concurso donde se otorgan dos premios: uno al videoclip con mejor calidad interpretativa y otro que valora aspectos técnicos y creativos. En esta edición se presentaron 20 vídeos, siendo los ganadores “Vamos al patio”, de Lucas García-Donato, y “Limoncito”, de Alba Escudero Jara.
Creamos canciones infantiles desde cero
La actividad comienza con un objetivo claro: diseñar una canción que sea relevante para un aula real. Los estudiantes crean letras infantiles, apoyándose incluso en herramientas de inteligencia artificial si lo desean. Posteriormente, seleccionan una secuencia de acordes practicada durante el curso con el ukelele y desarrollan una melodía sobre ella.
A medida que avanza el proceso, los alumnos graban sus secuencias, organizan estructuras musicales como ABA o ABAB y ajustan las letras rítmicamente a los compases correspondientes. Utilizando software libre para grabación, pueden trabajar tanto individualmente como en colaboración. La fase final implica producir un videoclip orientado a su público objetivo: los niños.
Este proyecto no solo involucra cantar; implica un proceso completo donde los alumnos crean, prueban y ajustan sus composiciones pensando siempre en su audiencia final: los niños pequeños que utilizarán esas canciones para aprender y jugar.
El ukelele como herramienta educativa
Lucas García-Donato, autor del videoclip “Vamos al patio”, considera que este proyecto ha sido clave para fomentar su creatividad musical. A pesar de tener algo de experiencia previa, destaca cómo ha podido explorar nuevos instrumentos y ver cómo todo encaja en el producto final. “La música es esencial en la vida diaria de los niños; contar con estos recursos es una gran ventaja para nosotros como docentes”, señala.
Alba Escudero Jara, autora de “Limoncito”, también resalta el valor educativo del proceso. Para ella, fue su primer contacto con el ukelele, lo que inicialmente le generó cierta inquietud. Sin embargo, aprendió que adquirir nuevas habilidades requiere paciencia y confianza. Ahora ve al ukelele como un recurso valioso para su futura carrera docente: “La educación musical es fundamental en el aula”, concluye.
Música, tecnología y pedagogía integrada
Bajo la guía de Teresa Hernández, esta propuesta combina creatividad musical con prácticas instrumentales y técnicas digitales. Los estudiantes enfrentan retos creativos al inventar letras y melodías mientras aprenden sobre grabación y edición digital. Además, deben considerar aspectos pedagógicos fundamentales: qué tipo de canción puede ser efectiva con niños pequeños y cómo utilizarla adecuadamente en clase.
Esta actividad forma parte de una línea más amplia centrada en la música como recurso didáctico dentro del Magisterio. En otros proyectos previos, estudiantes han creado canciones educativas utilizando diversas herramientas tecnológicas disponibles. Para Hernández, este concurso no es solo una actividad aislada; es parte integral del proceso formativo que prepara a los futuros maestros para pensar críticamente sobre cómo utilizar la música para facilitar el aprendizaje infantil.
"Vamos al patio" y "Limoncito" son más que simples canciones premiadas; representan el resultado visible de un extenso proceso educativo donde cada elemento —desde las letras hasta las melodías— está diseñado teniendo en cuenta cómo puede ayudar a mejorar el aprendizaje durante la infancia.
Preguntas sobre la noticia
¿Cuál es el objetivo del proyecto de creación de canciones infantiles en la Universidad CEU Cardenal Herrera?
El objetivo del proyecto es que los alumnos de Educación Infantil aprendan a crear, interpretar y grabar canciones infantiles que puedan ser utilizadas como recursos didácticos en el aula, fomentando así su creatividad musical y habilidades pedagógicas.
¿Qué etapas comprende el proceso de creación musical que realizan los estudiantes?
El proceso incluye la composición de la letra, la elección de acordes, la grabación de la música, la organización de la estructura musical y la producción de un videoclip orientado a niños, todo ello pensado para adaptarse a las necesidades educativas reales.
¿Qué herramientas utilizan los estudiantes para grabar y editar sus canciones?
Los estudiantes utilizan un editor de audio de software libre que les permite trabajar por pistas, tanto individualmente como en colaboración con compañeros y profesores, facilitando así el proceso creativo y técnico.
¿Cómo se evalúan los videoclips creados por los estudiantes al final del proyecto?
Los videoclips son evaluados en un concurso donde se premian dos categorías: una por la calidad e interpretación musical y otra que valora aspectos técnicos y creativos de la edición audiovisual.