Los glaciares enfrentan una grave amenaza ambiental, y la Ley de Glaciares se presenta como una herramienta crucial para su protección. En abril de 2026, una reforma a esta ley permitió la realización de actividades productivas en áreas glaciales, lo que provocó una fuerte reacción ciudadana y el inicio de amparos judiciales. El químico Andrés Porta, director del Centro de Investigaciones sobre el Medioambiente (CIM, UNLP–CONICET) e investigador del CICPBA, junto con el químico Jorge Sambeth, investigador del Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias Aplicadas “Dr. Jorge J. Ronco” (CINDECA, CONICET, CIC), analizan esta problemática desde un enfoque especializado.
Claves de la noticia
Reforma a la Ley de Glaciares
Permite actividades productivas en áreas glaciales.
Pérdida de glaciares en Argentina
Se ha registrado un retroceso significativo.
Importancia del agua dulce
Los glaciares almacenan el 70% del agua dulce global.
La discusión pública sobre las modificaciones a la Ley 26.639, que establece los presupuestos mínimos para la protección de los glaciares, resalta la necesidad de contar con evidencias científicas que subrayen la importancia estratégica de estos ecosistemas y el alarmante proceso de pérdida glaciar que se observa en Argentina.
Los glaciares son componentes extremadamente sensibles dentro del sistema climático terrestre y representan aproximadamente el 70 % del agua dulce disponible en el planeta. Su función es esencial para regular los ciclos hidrológicos regionales.
Impacto en recursos hídricos
En Argentina, los glaciares se extienden por más de 3.500 km a lo largo de la cordillera de los Andes, abarcando 12 provincias y 39 cuencas hidrográficas. Esta vasta red constituye la reserva más importante de agua dulce del país, alimentando ríos y acuíferos que sostienen sectores económicos vitales como la agricultura, el abastecimiento urbano, la generación hidroeléctrica y el turismo.
A pesar de su relevancia, investigaciones recientes indican que estos sistemas están sufriendo un acelerado retroceso debido al cambio climático. Análisis presentados durante el Congreso Nacional del Agua (CONAGUA) revelan que la superficie glaciar argentina ha disminuido notablemente en las últimas décadas, con pérdidas significativas en diversas regiones andinas.
Monitoreos satelitales y estudios en campo han demostrado que muchos glaciares en el centro de los Andes están experimentando adelgazamientos progresivos y retrocesos en sus frentes. En ciertas áreas montañosas, se ha observado un retroceso promedio cercano a los 30 centímetros anuales, resultado del aumento de temperaturas y sequías prolongadas.
Cambio climático y seguridad hídrica
Aun aquellos glaciares considerados históricamente estables están mostrando signos preocupantes de deterioro acelerado. Un caso emblemático es el Glaciar Perito Moreno, que desde 2018 ha comenzado a retroceder significativamente, perdiendo cerca de un kilómetro en menos de diez años. Este fenómeno refleja cambios estructurales en su balance de masa glaciar.
La pérdida masiva de hielo no solo implica una reducción directa en las reservas hídricas, sino también altera los sistemas hidrológicos montañosos. En muchas regiones áridas y semiáridas andinas, los glaciares actúan como reguladores naturales del flujo hídrico: almacenan nieve y hielo durante las épocas frías y liberan agua gradualmente durante las estaciones secas. La desaparición o degradación de estos reservorios podría resultar en escasez hídrica o variabilidad extrema en los caudales fluviales.
Por ello, la comunidad científica internacional considera a los glaciares como indicadores críticos del cambio climático y elementos fundamentales para garantizar la seguridad hídrica en diversas regiones del mundo.
El futuro legal de los glaciares
Bajo este contexto, la Ley de Glaciares se erige como una herramienta clave para establecer estándares mínimos para proteger estos ecosistemas vitales. La legislación promueve su inventario, monitoreo y conservación, permitiendo avances significativos en el conocimiento científico sobre los glaciares argentinos.
Debilitar las protecciones establecidas por esta ley podría incrementar considerablemente los riesgos ambientales y comprometer recursos hídricos esenciales para el desarrollo sostenible del país. En un escenario marcado por el cambio climático y una creciente demanda hídrica, preservar tanto los glaciares como sus entornos periglaciales es fundamental para asegurar un futuro sustentable para las próximas generaciones.
Mantener y fortalecer los instrumentos legales destinados a proteger los glaciares es crucial; además debe promoverse la investigación científica sobre su evolución para garantizar que cualquier modelo productivo sea compatible con la conservación de estos irremplazables sistemas naturales.
Preguntas sobre la noticia
¿Por qué son importantes los glaciares para el suministro de agua dulce?
Los glaciares almacenan aproximadamente el 70% del agua dulce del planeta y son cruciales para la regulación de los ciclos hidrológicos, alimentando ríos y acuíferos que sostienen actividades económicas esenciales como la agricultura y el abastecimiento urbano.
¿Qué impacto tiene el cambio climático en los glaciares argentinos?
Los glaciares en Argentina están experimentando un retroceso acelerado debido al cambio climático, con una reducción significativa de su superficie y adelgazamientos progresivos que afectan su estabilidad y capacidad de almacenamiento de agua.
¿Cuál es la importancia de la Ley de Glaciares en Argentina?
La Ley de Glaciares establece presupuestos mínimos para la protección de estos ecosistemas, promueve su monitoreo y conservación, y es fundamental para garantizar la seguridad hídrica del país frente a los desafíos del cambio climático.
¿Qué consecuencias tendría debilitar la protección legal de los glaciares?
Debilitar la Ley de Glaciares podría incrementar los riesgos ambientales, comprometer recursos hídricos estratégicos y afectar negativamente la sustentabilidad ambiental y la seguridad hídrica para las generaciones futuras.