Un reciente estudio de la Universidad de Oxford, liderado por la profesora Paulina Kewes y el doctor Frederick Smith, ha revelado que la indecisión del Papa al no excomulgar a Henry VIII no solo fracasó en prevenir la ruptura de Inglaterra con Roma, sino que podría haber contribuido a acelerarla. Este análisis se presenta como una nueva interpretación sobre un evento crucial en la historia religiosa de Inglaterra.
La indecisión papal y sus consecuencias históricas
La investigación, publicada en History Today, coincide con el 487 aniversario de la excomunión, programada para el 17 de diciembre. Este trabajo ofrece un relato sin precedentes sobre cómo un evento que podría haber cambiado el rumbo de la historia religiosa inglesa fue arruinado por la indecisión y el retraso.
Kewes y Smith han trazado una extraordinaria saga de ocho años que culminó con la acción del Papa Paul III contra Henry en diciembre de 1538, mucho después de que el rey ya hubiera establecido la Iglesia de Inglaterra a su imagen.
Kewes, profesora de Literatura Inglesa, destaca que "la potencia de la eventual excomunión de Henry fue fatalmente socavada por el tortuoso y prolongado proceso a través del cual finalmente se llevó a cabo". Este proceso involucró a dos papas, dos bulas impresas y numerosas admoniciones. En consecuencia, en lugar de reintegrar a Henry y su reino al redil, el papado pudo haber acelerado efectivamente la secesión de Inglaterra de la Iglesia Católica Romana.
Análisis crítico del papel del papado
Los autores argumentan que el papado perdió múltiples oportunidades para frenar la agenda religiosa cada vez más radical de Henry durante los años 30. Si hubiera actuado con mayor prontitud, podría haber llevado al rey inglés a reconsiderar su reforma eclesiástica.
"Es difícil no ver los retrasos repetidos en emitir la excomunión de Henry como una oportunidad perdida para el papado", señala Smith. "Pero ¿fue eso todo? ¿Tuvo el acto recurrente de amenazar con la excomunión, pero retroceder ante su ejecución, un efecto radicalizador en el rey inglés?"
El estudio también sugiere que las preocupaciones bien fundamentadas de Henry VIII sobre cómo una excomunión papal podría fortalecer la oposición interna lo llevaron a actuar rápidamente para despojar al papado de su influencia y desacreditar su reputación. De esta manera, logró restarle mucho del potencial impacto negativo a una posible excomunión. Cuando finalmente se emitió la bula, ya era demasiado tarde.
Conclusiones sobre el impacto histórico del papado
Los investigadores concluyen que la ruptura de Inglaterra con Roma fue impulsada no solo por el ego y las ambiciones personales de Henry, sino también por la incapacidad del papado para actuar con decisión. Esta situación sirve como lección sobre cómo la indecisión puede moldear la historia tan poderosamente como lo hace la acción.
"La Excomunión de Henry VIII" por Kewes y Smith, será publicada en History Today.