Isidro Catela, director del programa 'Testimonio' de RTVE Play, ha subrayado la necesidad de que las universidades católicas colaboren en el desarrollo de proyectos culturales conjuntos. Durante una conferencia en la Universidad Católica de Valencia (UCV), Catela enfatizó que “unidos reunimos más talento y más recursos”, destacando la importancia de esta cooperación en un contexto cultural cambiante.
En su intervención, Catela recordó cómo, en la Europa medieval, los juglares eran los encargados de llevar historias y entretenimiento a las plazas. Con el tiempo, estos relatos fueron sustituidos por libros, teatro y, más tarde, por medios como la radio y la televisión. Sin embargo, el auge de las plataformas digitales ha transformado nuevamente el panorama cultural, convirtiendo las series en un fenómeno central.
La serie como herramienta educativa
El director reflexionó sobre el papel que juegan las series en la educación universitaria. Según Catela, al introducir este formato en las aulas, se pueden explorar sus potencialidades como herramientas educativas. “Hay que elegir qué elementos aprovechamos de una serie”, afirmó. Este enfoque permite a los estudiantes aprender sobre la condición humana y entender conceptos como el tiempo y la expectativa.
Catela también abordó lo que él denomina una “crisis de accesibilidad existencial” entre los jóvenes actuales. Muchos estudiantes tienen dificultades para conectar con grandes relatos literarios o cinematográficos debido a su formación previa. “Es imposible trabajar el Quijote con ellos”, comentó, señalando que hay una ruptura generacional en la comprensión de narrativas clásicas.
Retos y soluciones en la educación contemporánea
Para enfrentar esta situación, Catela propone un enfoque gradual: “Debemos recuperar el disfrute de los grandes relatos”. A través de actividades que fomenten el interés por estas obras, se puede ayudar a los estudiantes a superar sus bloqueos. Además, destacó que muchos alumnos tienden a escribir relatos distópicos como reflejo de su percepción negativa sobre el futuro.
“La mayoría cree que la vida es complicada”, explicó Catela. Esta visión pesimista puede llevar a algunos a buscar escapar de su realidad. En este sentido, considera crucial que las universidades mantengan un diálogo abierto con los estudiantes para ayudarles a encontrar sentido en sus vidas.
Cultura y colaboración entre universidades católicas
Catela abogó por crear plataformas de colaboración entre universidades católicas para compartir el relato evangélico y fomentar una cultura enriquecedora. “Desarrollar proyectos culturales conjuntos es fundamental”, insistió. La unión entre instituciones permitiría aprovechar mejor los recursos disponibles y crear obras significativas desde una cosmovisión cristiana.
A pesar de las diferencias entre universidades, Catela cree firmemente que en el ámbito cultural no debería existir competencia. Al contrario, trabajar juntos podría elevar la calidad del contenido producido y ofrecer nuevas oportunidades para conectar con los jóvenes.
Finalmente, hizo un llamado a no subestimar el impacto cultural: “Los católicos estamos tardando en ponernos manos a la obra”. Reconoció que algunas producciones populares actuales contienen visiones del mundo que pueden ser interpretadas desde una perspectiva cristiana y deben ser parte del diálogo contemporáneo.