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Detectan exposición oculta al virus mpox en adultos sanos de Nigeria
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Detectan exposición oculta al virus mpox en adultos sanos de Nigeria

Por José Enrique González
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jenriqueiymagazinees/8/8/19
miércoles 21 de enero de 2026, 14:02h
Actualizado el: 21 de enero de 2026, 15:40h

Investigadores de la Universidad de Cambridge descubren que el virus mpox circula en Nigeria sin síntomas evidentes, lo que complica su control y resalta la importancia de monitorear la exposición asintomática.

Un estudio reciente revela que el virus del *mpox* podría estar circulando de manera silenciosa en diversas regiones de Nigeria, a menudo sin los síntomas típicos asociados a la enfermedad. Esta investigación fue liderada por científicos de la Universidad de Cambridge y colaboradores en Nigeria, y sus hallazgos podrían tener importantes implicaciones para el control de la propagación del virus.

Publicado en Nature Communications, el estudio demuestra que la exposición al virus del *mpox* puede ocurrir sin manifestaciones clínicas evidentes. Además, se ha observado que la inmunidad residual derivada de vacunaciones históricas contra la viruela sigue influyendo en la manera en que el virus se propaga entre las poblaciones humanas.

El *mpox* es un virus zoonótico, lo que significa que inicialmente saltó de animales a humanos. Está estrechamente relacionado con la viruela. Durante décadas, la vacunación contra la viruela ofreció una amplia protección contra virus relacionados como el *mpox*. Sin embargo, tras la erradicación de la viruela en 1980, se interrumpieron las campañas de vacunación rutinarias, lo que llevó a una disminución progresiva de esta protección en la población. Este cambio ha coincidido con un aumento en la transmisión del *mpox*, evidenciado por brotes registrados en múltiples países entre 2022 y 2024.

Investigación sobre Exposición al Virus

A fin de investigar cómo ocurre esta exposición, el equipo de investigación analizó muestras de sangre archivadas de 176 adultos sanos nigerianos que habían sido reclutados originalmente para estudios sobre vacunas contra el SARS-CoV-2. Estas muestras incluían tanto trabajadores sanitarios muestreados en 2021 como voluntarios comunitarios muestreados en 2023. Ninguno de los participantes había recibido vacunas contra el *mpox* o viruela durante su vida adulta ni se conocía que hubieran estado expuestos al *mpox*.

Utilizando un ensayo multiplex de anticuerpos de alta resolución, los investigadores midieron las respuestas a seis antígenos distintos del virus del *mpox*, componentes estructurales del virus que son reconocidos por el sistema inmunológico. Esto permitió detectar tanto la fuerza como el alcance de las respuestas inmunitarias.

Los resultados iniciales mostraron que 24 (14%) de los participantes presentaban perfiles de anticuerpos compatibles con inmunidad residual proveniente de vacunaciones antiguas contra la viruela. Estas respuestas eran más comunes entre las personas nacidas antes de 1980, quienes tenían mayor probabilidad de haber sido vacunadas durante su infancia. Sus respuestas inmunitarias eran más amplias y fuertes, reconociendo múltiples antígenos del *mpox* décadas después del final de las campañas de vacunación.

Nuevas Evidencias sobre Exposición Silenciosa

No obstante, el estudio también reveló un hallazgo inesperado. Entre los 153 participantes con muestras adicionales recogidas aproximadamente nueve meses después, cinco individuos –alrededor del 3%– mostraron evidencia clara de un aumento inmune reciente consistente con una exposición reciente al *mpox*. Estos individuos no tenían diagnóstico registrado y no reportaron síntomas compatibles, sugiriendo que pudieron haber estado expuestos sin desarrollar enfermedad reconocida.

El Dr. Adam Abdullahi, autor principal y miembro del equipo investigador, comentó: “Lo que estamos observando es evidencia de que la exposición al *mpox* no siempre se presenta como se describe en los libros. En algunas personas, especialmente en contextos con inmunidad parcial en la población, el virus puede circular silenciosamente dejando huellas inmunitarias que pasan desapercibidas para la vigilancia clínica habitual.”

Las mayores aumentos en anticuerpos se dirigieron hacia proteínas virales específicas como B6R, A35R y M1R –antígenos conocidos por ser objetivos importantes para respuestas inmunitarias protectoras. Estos hallazgos sugieren que ciertos marcadores inmunológicos podrían ser especialmente útiles para detectar exposiciones recientes en estudios poblacionales.

Análisis Epidemiológico Complementario

Para contextualizar estos hallazgos inmunológicos desde una perspectiva epidemiológica, el equipo también analizó más de 100 genomas del virus del *mpox* recolectados en Nigeria a lo largo de varios años. La reconstrucción genética mostró un crecimiento epidémico lento, frecuentes puntos muertos en la transmisión y un limitado agrupamiento; un patrón consistente con una transmisión continua restringida por una inmunidad parcial dentro de la población.

En lugar de una propagación explosiva, parece que el virus persiste a través de cadenas esporádicas de infección, muchas veces incapaces de expandirse más allá.

El profesor Ravindra Gupta, autor senior y catedrático global en salud pública en Cambridge, afirmó: “Nuestros datos cuentan una historia coherente. El *mpox* no está propagándose descontroladamente en Nigeria ni en toda la región; sin embargo, tampoco está ausente. En cambio, parece circular a niveles bajos moldeado por los efectos persistentes de las vacunaciones contra la viruela en generaciones mayores.”

Implicaciones para Salud Pública

Es crucial destacar que no se encontraron diferencias significativas en las respuestas inmunitarias entre trabajadores sanitarios y la población general; esto sugiere que la exposición no está confinada a entornos clínicos. Esta observación apunta hacia una transmisión más amplia a nivel comunitario y no solo a riesgos ocupacionales.

Estos hallazgos tienen importantes implicaciones para la vigilancia sanitaria pública. La monitorización actual del *mpox* depende principalmente del diagnóstico clínico basado en casos sintomáticos; sin embargo, este enfoque podría subestimar verdaderamente las exposiciones donde las infecciones son leves o atípicas.

La profesora Alash’le Abimiku, directora ejecutiva del Instituto de Virología Humana Nigeria, expresó: “Estos hallazgos muestran que puede haber exposición al *mpox* sin enfermedad obvia. Es fundamental monitorear poblaciones mediante pruebas serológicas para revelar exposiciones al virus y guiar estrategias específicas de vacunación.”

Cierre sobre Vigilancia e Investigación Futura

“Si solo buscamos enfermedades evidentes, perderemos parte del panorama”, advirtió el Dr. Abdullahi. “Monitorear muestras sanguíneas nos ofrece una forma efectiva para detectar exposiciones asintomáticas.” Los investigadores enfatizan que sus conclusiones no sugieren epidemias silenciosas generalizadas sino más bien resaltan la complejidad detrás de la transmisión del *mpox* entre poblaciones con inmunidades mixtas.

A medida que continúan avanzando sus investigaciones, también subrayan el impacto duradero que tiene la vacunación contra la viruela; aquellos vacunados hace décadas aún muestran un amplio reconocimiento inmune frente al virus del *mpox*, lo cual podría ayudar a limitar su transmisión incluso hoy día.

El profesor Gupta concluyó: “Este estudio nos recuerda que decisiones tomadas hace generaciones –como finalizar las campañas contra la viruela– siguen moldeando cómo se comportan las infecciones emergentes hoy.” Se requiere realizar más investigaciones para vincular patrones anticuerpos con protección funcional y estudiar cómo condiciones como VIH pueden modificar esta inmunidad frente al *mpox*.

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