Un equipo de investigadores de la Universitat de Lleida (UdL), junto con el Institut de Recerca Biomèdica de Lleida (IRBLleida) y el Hospital Universitari Arnau de Vilanova (HUAV), ha desarrollado un innovador modelo clínico que permite predecir, desde el servicio de Urgencias, el riesgo de complicaciones agudas tras sufrir un traumatismo cranioencefàlic (TCE) leve o moderado en las 48 horas posteriores al evento. Este avance se basa en un estudio que abarcó 525 casos, con una edad media de 84 años, atendidos durante un periodo de 18 meses y cuyos resultados han sido publicados en la revista BMC Emergency Medicine.
Las complicaciones agudas derivadas de lesiones traumáticas cerebrales no graves pueden manifestarse en diversas formas: neurológicas como amnesia postraumática, mareos o convulsiones; circulatorias, que incluyen insuficiencia cardíaca aguda o infarto; respiratorias como insuficiencia respiratoria aguda; e incluso pueden llevar a la muerte. La identificación temprana de pacientes con bajo riesgo podría facilitar altas seguras y un seguimiento adecuado, posiblemente a través de telemedicina.
Nueva herramienta predictiva para el manejo clínico
El modelo, denominado Goliat score, incorpora variables que se pueden obtener en menos de seis horas. Entre estas se encuentran la edad del paciente, su historial de hipertensión, el conteo de plaquetas, la presión arterial sistólica, si está bajo tratamiento anticoagulante, los niveles séricos de la proteína S100B, así como indicadores clínicos que reflejan alta severidad como fluctuaciones en la escala de coma de Glasgow (GCS) y anomalías en las pupilas.
Esta nueva herramienta predictiva tiene el potencial de disminuir la necesidad de realizar Tomografías Axiales Computarizadas (TAC) craneales, lo que reduciría las exposiciones innecesarias a radiación, especialmente en pacientes mayores. El investigador y profesor de la UdL, Oriol Yuguero, ha señalado que "el modelo ha demostrado un rendimiento similar en subgrupos por edad y sexo". Sin embargo, advierte que "requiere validación externa prospectiva antes de poder aplicarse rutinariamente en la práctica clínica".