Un reciente estudio ha revelado que ciertas prácticas asociadas al Ramadà, como el dejuni prolongado, la deshidratación y la alteración de los patrones de sueño, incrementan en un 50% la frecuencia de diagnósticos de diabetes gestacional en mujeres originarias de países con mayoría musulmana. Este aumento se traduce en una tasa que pasa del 12,8% durante la celebración islámica al 8,84% en otros momentos del año. La investigación fue liderada por un equipo del Hospital Universitario Arnau de Vilanova (HUAV), la Universidad de Lleida (UdL) y el Institut de Recerca Biomèdica de Lleida (IRBLleida), y sus hallazgos han sido publicados en la revista BMC Medicine.
El equipo investigador, que incluye especialistas del Hospital de La Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, el IDIAPJGol y el Hospital universitari Germans Trias i Pujol de Badalona, analizó datos recopilados durante una década sobre más de 70.000 madres gestantes, tanto musulmanas como no musulmanas. Se evaluaron los niveles de glucosa plasmática obtenidos a través de pruebas diagnósticas como el test de O’Sullivan, comparando los períodos durante y fuera del Ramadà entre ambos grupos.
Aumento significativo en el diagnóstico durante el Ramadà
Los resultados son contundentes: la tasa de diagnóstico de diabetes gestacional es notablemente más alta entre las mujeres procedentes de países con mayoría musulmana durante el Ramadà, mientras que en el grupo control no se observan diferencias significativas. La investigadora del IRBLleida y la UdL, así como jefa del servicio de Endocrinología y Nutrición del HUAV, Marta Hernández, subraya la importancia de considerar el contexto cultural y los patrones de ayuno al programar el cribado para evitar diagnósticos erróneamente elevados.
Este estudio pone en relieve la necesidad urgente de adaptar las prácticas clínicas a las realidades culturales para mejorar la atención sanitaria a las mujeres embarazadas. La investigación sugiere que un enfoque más personalizado podría optimizar los resultados y reducir el riesgo de sobrediagnóstico.
Implicaciones para la atención médica
La evidencia presentada destaca cómo factores culturales pueden influir significativamente en la salud materna. Por lo tanto, es crucial que los equipos sanitarios implementen estrategias que tengan en cuenta estos aspectos para ofrecer una atención más efectiva y sensible a las necesidades específicas de cada paciente.
Texto: Comunicación IRBLleida / Prensa UdL