iymagazine.es

Transferencia Conocimiento

La OTC impulsa la transferencia de conocimiento en la universidad
Ampliar

La OTC impulsa la transferencia de conocimiento en la universidad

Por José Enrique González
x
jenriqueiymagazinees/8/8/19
sábado 21 de febrero de 2026, 16:00h

La Oficina de Transferencia del Conocimiento (OTC) de la EHU facilita la aplicación del conocimiento universitario en el sector industrial, promoviendo la transferencia y protección de innovaciones.

La OTC: Impulsando el Conocimiento Universitario

Durante años, la Oficina de Transferencia del Conocimiento (OTC) de la Universidad del País Vasco (EHU) fue considerada por muchos como “la gran desconocida”. Aunque su existencia era conocida, su labor no siempre estaba clara. Hoy, exploramos cómo esta oficina juega un papel crucial en la transformación de investigaciones académicas en aplicaciones prácticas.

La OTC, anteriormente conocida como OTRI, opera desde los tres campus de la EHU con el objetivo de conectar el conocimiento generado en la universidad con empresas y administraciones. Este servicio estratégico es fundamental para que las investigaciones trasciendan más allá de las aulas y se conviertan en soluciones reales para la sociedad.

En este sentido, la OTC actúa como un puente entre la investigación y el sector productivo. Como explica su directora, Nagore Tellado, su misión es “poner en valor el conocimiento y la tecnología desarrollada por los investigadores” aplicándolo a las necesidades del entorno. Esto implica gestionar contratos, tramitar solicitudes de propiedad industrial y apoyar la creación de spin-offs que permitan a los investigadores comercializar sus invenciones.

Un Proceso Clave: La Transferencia de Conocimiento

La transferencia se presenta como el último eslabón en una cadena que comienza con una idea innovadora. Según Tellado, “la investigación no se debería entender sin un ánimo de transferir los resultados”. Este enfoque pedagógico busca cambiar la percepción errónea de que el conocimiento universitario debe ser gratuito. “Los resultados generados en investigaciones conjuntas pertenecen a quienes aportan conocimiento”, añade.

A pesar de los desafíos que surgen al negociar con empresas, Tellado enfatiza que su objetivo es facilitar este proceso y no complicarlo aún más. La OTC busca corregir la idea de que acudir a ellos representa un obstáculo administrativo; al contrario, están allí para ayudar.

Las consultas diarias son variadas y comienzan frecuentemente con preguntas abiertas sobre las necesidades específicas de las empresas. Iñaki Gil, responsable del servicio, señala que uno de los mayores retos es entender el problema exacto que enfrenta cada empresa para dirigir adecuadamente a los investigadores pertinentes.

Patentes: Un Derecho Estratégico

Uno de los aspectos más estratégicos en los que trabaja la OTC es el ámbito de la propiedad industrial. Emma Sainz, técnica responsable de patentes en el campus de Bizkaia, explica que una patente otorga al titular derechos exclusivos sobre su invención durante un tiempo determinado. Este derecho negativo impide a otros fabricar o vender sin autorización.

No obstante, es importante diferenciar entre patentes y propiedad intelectual; mientras que las primeras protegen invenciones técnicas mediante solicitudes formales, las segundas resguardan obras literarias o artísticas automáticamente al ser creadas.

Desde la universidad se pueden patentar tecnologías desarrolladas por investigadores siempre que cumplan ciertos requisitos: novedad, actividad inventiva y aplicación industrial. Una pregunta común entre investigadores es si deben publicar antes o después de patentar; Sainz aclara que primero se debe patentar para no perder la oportunidad de protección.

Caminos hacia el Impacto Social

Registrar una patente marca solo el inicio del camino hacia su aplicación social. Existen diversas maneras para llevar estas innovaciones al mercado: cediendo derechos a empresas ya establecidas o creando spin-offs donde los propios investigadores continúan desarrollando sus ideas.

A veces encontrar empresas interesadas puede ser complicado debido a que muchas tecnologías aún requieren desarrollo adicional antes de estar listas para comercializarse. Por ello, crear una spin-off puede ser una opción viable para avanzar en estos proyectos.

Detrás de cada patente o contrato hay un equipo comprometido repartido entre los tres campus. En Álava, Patricia Santorum; en Gipuzkoa, Beatriz Fernández; y en Bizkaia, Iñaki Gil, junto con otros profesionales como María Jesús Citores, trabajan incansablemente para asegurar que el conocimiento universitario llegue a buen puerto.

Valora esta noticia
0
(0 votos)
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios