Un equipo de investigación liderado por la Universidad de Cambridge ha revelado que el mercado emergente de los créditos de biodiversidad voluntarios podría ser un apoyo crucial para la recuperación de tierras ecológicamente degradadas. Sin embargo, advierten que esta estrategia no debe considerarse como una solución única, sino como un complemento a otros enfoques que fomentan la restauración de la naturaleza, como los créditos de carbono.
Los proyectos de conservación tienen la posibilidad de vender créditos de biodiversidad a individuos u organizaciones que desean compensar su impacto negativo en el medio ambiente. Los fondos recaudados se destinan a llevar a cabo proyectos de restauración, generando además un retorno financiero para los propietarios de las tierras involucradas.
Estudio pionero sobre la recuperación de la biodiversidad
Este estudio representa la primera evaluación del incremento en biodiversidad que se podría lograr en una granja agrícola sometida a un proceso de rewilding (renaturalización), y utiliza estos datos para calcular el valor potencial en el nuevo mercado de créditos de biodiversidad voluntarios.
El equipo realizó encuestas en dos sitios rurales muy distintos en Inglaterra: una granja convencional ubicada en Boothby, Lincolnshire, y el Knepp Estate en West Sussex, una antigua granja agrícola que ha sido renaturalizada durante los últimos 20 años y se ha convertido en un modelo destacado para la recuperación natural.
Las comparaciones entre ambos lugares sugieren que la biodiversidad en Boothby aumentará entre un 69% y un 92% tras 30 años, lo cual representaría un valor estimado de 1.5 millones de libras esterlinas en créditos de biodiversidad voluntarios. No obstante, los costos asociados con la restauración del sitio son aproximadamente quince veces mayores que este valor, lo que indica que el mercado solo de créditos voluntarios no será suficiente para financiar adecuadamente la recuperación natural.
La importancia del enfoque complementario
A pesar del panorama desalentador, los investigadores subrayan que los créditos voluntarios son una parte importante del financiamiento para la restauración natural cuando se combinan con otros métodos, como los créditos por carbono. Este enfoque ofrece flexibilidad a los proyectos respecto a cómo abordar la recuperación ambiental, lo cual puede ser especialmente beneficioso para iniciativas de rewilding.
A diferencia del sistema obligatorio británico conocido como "biodiversity net gain", que especifica tipos concretos de hábitats a crear, el esquema voluntario solo exige un aumento en el valor biológico y paga proporcionalmente a ese incremento.
El estudio ha sido publicado en la revista Conservation Biology. La doctora Cicely Marshall, autora principal del informe y quien llevó a cabo esta investigación desde el Departamento de Ciencias Vegetales en Cambridge, afirmó: “Es vital tener una idea realista sobre cómo mejorará la biodiversidad en un sitio con el tiempo para calcular con precisión su valor crediticio”.
Análisis comparativo y proyecciones futuras
"Nuestros resultados demuestran que los créditos voluntarios por sí solos no son suficientes para financiar grandes proyectos de recuperación natural. La cantidad que los inversores están dispuestos a pagar es alrededor de quince veces menor que lo necesario para cubrir un proyecto de restauración terrestre en Inglaterra", añadió Marshall, quien actualmente es investigadora asociada en la Universidad de Gloucestershire.
La transformación del uso del suelo y la destrucción del hábitat debido a prácticas agrícolas intensivas han dejado al país con un estado severamente empobrecido en términos naturales. El rewilding implica permitir que las tierras vuelvan a su estado natural sin cultivar, restaurando así ecosistemas esenciales para las actividades agrícolas circundantes.
A medida que las empresas enfrentan cada vez más presión por compensar su daño ambiental, los créditos voluntarios por biodiversidad están ganando relevancia. Estos están disponibles a través de aproximadamente 80 corredores y ofrecen financiamiento para proyectos conservacionistas alrededor del mundo. Sin embargo, medir el aumento en biodiversidad presenta desafíos significativos debido a la falta de una definición estándar sobre qué constituye una unidad de biodiversidad.
Diferencias entre créditos voluntarios y obligatorios
Bajo el enfoque obligatorio "biodiversity net gain" implementado por Defra, los desarrolladores pueden adquirir créditos para compensar daños causados previamente, asegurando que los hábitats queden al menos un 10% mejorados tras cualquier desarrollo. Este método implica una gestión mucho más prescriptiva comparada con el enfoque más flexible ofrecido por los créditos voluntarios.
A través del uso del métrico estatutario propuesto por Defra, se estima que restaurar las tierras agrícolas de Boothby podría tener un valor económico total aproximado de 69 millones de libras esterlinas durante tres décadas. Esta cifra cubriría todos los costos y proporcionaría retornos atractivos a los inversores, siempre y cuando todas las unidades puedan ser vendidas.
"La presión sobre las empresas para mitigar sus impactos ambientales está aumentando. Los créditos por biodiversidad están surgiendo como una alternativa viable; es esencial asegurar que las métricas utilizadas sean adecuadas", concluyó Marshall.
Este trabajo fue realizado junto con Nattergal y NatureMetrics, empresa especializada en codificación genética ambiental.