Estudiantes de Bachillerato han tenido la oportunidad de participar en talleres prácticos que les han permitido explorar la doble orientación biológica e industrial de la Ingeniería Agronómica. Una de las actividades más destacadas consistió en inocular listeria en muestras de queso para observar las dinámicas de crecimiento de este microorganismo patógeno y su resistencia al frío. Estos talleres se llevaron a cabo durante las Rutas Agronómicas, que concluyeron recientemente en la Escuela de Agrónomos de la Universidad Politécnica.
Aproximadamente doscientos estudiantes procedentes de institutos de Murcia, Cartagena y Torre-Pacheco participaron en esta experiencia educativa, donde aprendieron sobre temas cruciales como la seguridad alimentaria, el reaprovechamiento de subproductos agrícolas, alternativas para una agricultura sostenible y el uso del modelado 3D en la producción agroalimentaria.
Talleres adaptados a los intereses académicos
El director de la Escuela, José Miguel Molina, explicó que los talleres se orientaron según el tipo de Bachillerato que cursan los alumnos. Para aquellos que estudian Ciencias, se ofrecieron contenidos sobre sistemas biológicos, mientras que los estudiantes del Bachillerato Tecnológico recibieron formación más centrada en la industria agroalimentaria. Molina destacó que han recibido un gran número de solicitudes para participar en las Rutas Agronómicas, alrededor de quinientos estudiantes interesados, lo cual supera con creces su capacidad actual.
"Muchos estudiantes recuerdan cómo descubrieron su pasión por la Ingeniería Agronómica gracias a actividades de divulgación como esta", afirmó Molina, subrayando el impacto positivo que estas iniciativas tienen en los jóvenes.
Innovación y sostenibilidad en la agricultura
Durante los talleres, el alumnado tuvo la oportunidad de aprender sobre sistemas avanzados de agricultura sostenible, incluyendo técnicas como el riego por precisión y el uso de sustratos alternativos. También se abordó el potencial del aprovechamiento de subproductos provenientes de la industria agroalimentaria para mejorar la seguridad alimentaria y desarrollar nuevos productos tanto alimenticios como cosméticos.