La sala Mitxelena de Bizkaia Aretoa se transformó en un espacio de ciencia y compromiso en una jornada que celebró la transferencia del conocimiento y la divulgación científica. Gotzone Barandika, vicerrectora de Transferencia e Internacionalización, enfatizó la relevancia de esta función dentro de la universidad pública, afirmando que «sólo el conocimiento que se comparte genera impacto social y puede transformar la vida de las personas». El evento, conducido por Tania Arriaga, logró equilibrar el rigor institucional con el entusiasmo de quienes dedican su vida a la investigación.
Premios Aulas UES: Reconocimiento a la Excelencia
El momento culminante llegó con la intervención de Koldo Callado, director de Desarrollo Científico y Social, quien entregó los primeros Premios Aulas Universidad-Empresa-Sociedad (UES). Estos galardones buscan prestigiar el trabajo de las 63 aulas que conectan las facultades con el entorno profesional y social. En esta edición inaugural, el reconocimiento a la trayectoria fue otorgado al Aula EHU-Tecnalia Escuela de Ingeniería de Bilbao, que ha formado a más de 300 estudiantes en sus 25 años de historia. Por otro lado, el premio al salto cualitativo hacia el ámbito social recayó en el Aula EHU-Fundación Síndrome de Down de la Facultad de Educación de Bilbao. Ambos reconocimientos simbolizan un modelo exitoso donde el talento académico colabora con entidades para abordar desafíos reales, demostrando que la teoría universitaria se materializa cuando responde a las necesidades sociales y productivas.
Zientzia Astea: Un Cuarto de Siglo Celebrando Ciencia
A continuación, se rindió homenaje al 25º aniversario de Zientzia Astea. Nerea Jaureguizar, directora de Difusión Social de la Investigación, presentó cifras impresionantes: un crecimiento exponencial desde las 50 actividades iniciales hasta las 170 actuales, acumulando cerca de medio millón de visitas. En este contexto, Jaureguizar reveló que la próxima edición llevará por lema “Zientzia eta Artea / Arte y Ciencia”, una propuesta donde «el conocimiento no solo se entiende, sino que se siente».
Uno de los momentos más singulares fue la intervención de los docentes de la Facultad de Bellas Artes, Leire Fernández Iñurrategi y Eduardo Herrera, quienes analizaron el «ADN» del emblemático símbolo del evento: una caracola. Esta espiral, ya parte del patrimonio colectivo, fue descrita como un símbolo perfecto que representa optimización del espacio, crecimiento y energía, fusionando conceptos científicos en una identidad comunitaria visible en carteles y camisetas.
Ciencia y Humor: Un Cierre Divertido
El evento concluyó con un toque humorístico gracias a los investigadores Ibon Cancio y Naiara Barrado, quienes presentaron el espectáculo «El Sistema Solar nos vuelve loc@s». Con una mezcla entre humor y rigor científico, rindieron homenaje a los 12 años del Zientzia Club, un formato que ha demostrado que la ciencia puede ser entretenida.
La jornada finalizó con una fotografía grupal que reunió a todos los participantes e homenajeados del evento, seguida por un cóctel en el hall del Bizkaia Aretoa donde se brindó por el futuro prometedor en la transferencia y divulgación científica en la EHU.