El arzobispo de Santiago de Chile y Gran Canciller de la UC, Fernando Chomali, destacó en su reciente homilía que “la excelencia académica no se mide solo por rankings o resultados, sino por la capacidad de buscar la verdad con sentido humano y trascendente”. Esta declaración fue realizada durante la misa inaugural del año académico 2026 en la Universidad Católica, celebrada en un ambiente de recogimiento.
La ceremonia tuvo lugar el pasado viernes 27 de marzo a las 09:00 horas en el Salón Cardenal Juan Francisco Fresno del Centro de Extensión Alameda. Durante su discurso, el cardenal Chomali enfatizó la importancia de comenzar el año académico con oración, señalando que “invocando al Señor viene el espíritu de sabiduría”, lo que subraya el valor de la sabiduría como un don divino.
La conexión entre academia y espiritualidad
Chomali también resaltó que una vida universitaria auténticamente católica no solo reconoce la racionalidad científica, sino también las preguntas fundamentales sobre el ser humano que tienen un origen trascendente. “Academia y oración no solamente van unidas, sino que se necesitan para que la universidad brille en su catolicidad”, afirmó con firmeza.
En este contexto, el Gran Canciller abordó el concepto de excelencia académica, argumentando que esta debe ir más allá de indicadores cuantitativos. Invitó a comprender el conocimiento desde una dimensión humana y espiritual, destacando la oración como fuente esencial para dar sentido a la labor universitaria. “Quien no reza no tiene nada que decirle al mundo”, citó, enfatizando que es a través de una relación profunda con Dios que se puede contribuir significativamente a la sociedad.
Reflexiones sobre la identidad universitaria
El cardenal reflexionó sobre la condición humana, recordando que “en sus manos estamos nosotros”, lo cual es un llamado a mantener la humildad ante los misterios de la vida. A partir del Evangelio, instó a la comunidad universitaria a vivir su identidad como “sal de la tierra”, actuando desde lo cotidiano para dar sentido a todas las dimensiones de la vida universitaria. “La identidad de la universidad no puede convertirse en un eslogan, sino en una manera concreta de ser”, enfatizó.
Asimismo, advirtió sobre los peligros de la autopromoción: “La universidad está llamada a hacerse visible por el bien que genera, no por la autopromoción”, insistiendo en que el verdadero testimonio se manifiesta a través de las obras.
Compromiso social y comunitario
Chomali también abordó los desafíos sociales del país, tales como la pobreza, la discriminación hacia migrantes, y la corrupción. En este sentido, subrayó que la Universidad Católica debe iluminar estas realidades, recordando que “el conocimiento grava una hipoteca social” y resaltando así la responsabilidad institucional hacia el bien común.
Finalmente, hizo un llamado a vivir la vida universitaria desde una perspectiva comunitaria: “Los invito a conformar un nosotros y no un yo”, subrayando que lo propio de una universidad es su carácter comunitario. Además, invitó a aprovechar el tiempo de Semana Santa como un momento propicio para reflexionar sobre lo urgente frente a lo realmente importante y renovar así las esperanzas desde la fe.