En la División de Ciencias de la Salud de la Universidad del Norte, un grupo de investigadores se enfrenta a una de las interrogantes más desafiantes en el ámbito médico: ¿por qué el cáncer de mama presenta un comportamiento diferente en las mujeres? La respuesta no es sencilla y abarca múltiples factores como la genética, el entorno y las historias de vida, además de una notable falta de conocimiento histórico en el Caribe colombiano.
“Todo comienza con la necesidad de comprender la problemática del cáncer de mama en nuestra región”, señala Oscar Vidal, director del Programa de Investigación en Cáncer, PROCAM. “Colombia tiene una alta incidencia y mortalidad por esta enfermedad, lo que nos impulsó a actuar”.
Desde su creación hace aproximadamente ocho años, PROCAM ha surgido como una respuesta científica ante una realidad alarmante. Los modelos globales existentes sobre el cáncer de mama no eran adecuados para explicar lo que sucede en poblaciones como la del Caribe colombiano. Tras completar su formación posdoctoral en el Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos, Vidal regresó al país con una red de contactos crucial para este esfuerzo.
Una Alianza Internacional para Combatir el Cáncer
Así nació una alianza internacional, que hoy integra esfuerzos en varios países latinoamericanos bajo el consorcio GENO-BC. Su misión es descifrar las diferencias genómicas entre mujeres con y sin cáncer de mama, enfocándose especialmente en poblaciones históricamente subrepresentadas.
Uno de los proyectos más recientes ha permitido reunir una base de datos robusta: cerca de 500 mujeres diagnosticadas con cáncer de mama en Barranquilla y sus alrededores. A cada participante se le ha tomado información genómica, clínica y relacionada con su estilo de vida para obtener un panorama completo sobre la enfermedad.
“Nuestro objetivo es analizar estas diferencias y compararlas con otras poblaciones en Latinoamérica y el mundo”, afirma Vidal. “La mayoría del conocimiento actual proviene principalmente de estudios realizados en Estados Unidos y Europa”.
Dificultades en el Diagnóstico Temprano
La investigación doctoral llevada a cabo por Lilibeth Martínez, estudiante del Doctorado en Ciencias Biomédicas de Uninorte, ha revelado hallazgos significativos. Su tesis, titulada “Variantes genéticas y marcadores de severidad en cáncer de mama”, analizó 482 casos que cumplían criterios específicos y mostró que muchas mujeres del Caribe colombiano son diagnosticadas en etapas avanzadas.
“Hemos encontrado compromiso ganglional, subtipos moleculares agresivos y tumores más grandes”, explica Martínez. “Esto indica que muchas pacientes están llegando al estadio 2, lo cual implica diagnósticos tardíos”. En términos clínicos, esto representa un cambio crítico; mientras que un tumor en estadio 1 es pequeño y localizado, uno en estadio 2 ya se ha comenzado a diseminar hacia los ganglios linfáticos, complicando así su tratamiento.
A pesar del avance que representan las campañas de detección temprana —especialmente durante el conocido “Mes Rosa”—, los resultados siguen siendo insuficientes. “Aunque muchas mujeres se realizan tamizajes durante octubre o noviembre, los diagnósticos continúan siendo tardíos”, añade Martínez. Esto plantea interrogantes sobre los factores biológicos, sociales o estructurales que podrían estar obstaculizando una detección oportuna.
Cerrando Brechas Históricas en la Ciencia
El profesor Oscar Vidal destaca que esta problemática no es exclusiva de Colombia; refleja una deuda histórica dentro del ámbito científico. “Los biobancos internacionales tienen escasa representación de mujeres latinoamericanas, afrodescendientes o indígenas”, advierte. “Hay una sobrerrepresentación notable de poblaciones europeas y norteamericanas”.
Esta situación implica que muchos modelos predictivos y tratamientos pueden no ajustarse a la realidad genética del Caribe, lo que motiva a PROCAM a trabajar para cerrar esa brecha.
El Futuro: Inteligencia Artificial al Servicio del Diagnóstico
PROCAM está proyectando una nueva fase: analizar entre 5,000 y 10,000 mamografías utilizando modelos basados en inteligencia artificial. El propósito es desarrollar herramientas capaces de detectar el cáncer de mama en etapas más tempranas, mejorando así la precisión diagnóstica. Para ello, se están estableciendo alianzas internacionales con instituciones como el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y Harvard University.
Este esfuerzo forma parte de una red internacional que incluye centros ubicados en Estados Unidos, México, Brasil, Argentina y Perú. Juntos están construyendo una base de datos potencialmente amplia que podría abarcar hasta 20,000 mujeres. Además, el consorcio se conecta con iniciativas globales como Confluence, liderada por el Instituto Nacional del Cáncer estadounidense, que ha analizado datos provenientes de más de 300,000 casos. Este ecosistema permite comparar poblaciones y acelerar descubrimientos.
El objetivo final va más allá del ámbito académico; busca transformar cómo se diagnostica y previene el cáncer de mama. “Aspiramos a llegar al punto donde podamos estimar el riesgo mediante solo una muestra sanguínea”, concluye Vidal. “No para predecir con certeza sino para identificar probabilidades y actuar oportunamente”. Este enfoque basado en genética germinal permitiría diseñar estrategias personalizadas para la prevención.
Detrás de cada muestra genética hay historias humanas significativas. Por ello, para Vidal, el impacto real de esta investigación no se mide únicamente por publicaciones científicas: “Si logramos salvar incluso una o dos vidas gracias a estos hallazgos, eso ya sería un logro inmenso”.
Preguntas sobre la noticia
¿Cuál es el objetivo del programa PROCAM en relación al cáncer de mama?
El programa PROCAM busca caracterizar el riesgo de cáncer de mama en mujeres latinoamericanas, integrando datos genómicos y clínicos para entender mejor la enfermedad en poblaciones históricamente subrepresentadas, como las del Caribe colombiano.
¿Por qué los diagnósticos de cáncer de mama son tardíos en el Caribe colombiano?
A pesar de que las campañas de detección temprana están llegando a la población, muchos diagnósticos siguen siendo tardíos debido a factores biológicos, sociales y estructurales que interfieren con la detección oportuna.
¿Cómo se está utilizando la inteligencia artificial en la investigación sobre el cáncer de mama?
PROCAM proyecta analizar entre 5000 y 10 000 mamografías mediante modelos de inteligencia artificial para desarrollar herramientas que detecten el cáncer de mama en etapas más tempranas, mejorando así la precisión diagnóstica.
¿Qué impacto espera tener esta investigación más allá del ámbito académico?
El objetivo final es transformar la forma en que se diagnostica y previene el cáncer de mama, permitiendo estrategias personalizadas de prevención basadas en genética germinal, lo que podría salvar vidas.