Alejandro Hernández García asume la dirección de la Casa de la Primera Imprenta, un emblemático espacio cultural ubicado en el corazón del Centro Histórico de la Ciudad de México. Este recinto, perteneciente a la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), inicia una nueva etapa bajo el liderazgo de Hernández García, quien se propone consolidar su papel como un punto de encuentro cultural accesible para todos.
El nuevo titular, con una profunda conexión con las artes que se remonta a su infancia en Oaxaca, ha expresado su deseo de transformar este lugar en un nexo entre el pasado histórico y el presente social. “Desde muy niño encontré refugio y asombro en los museos y las bibliotecas”, compartió, recordando cómo fue testigo del proceso de transformación del ex convento de Santo Domingo en el actual Museo de las Culturas de Oaxaca. Esta experiencia le enseñó el valor crucial de la conservación cultural.
Un patrimonio único y una responsabilidad compartida
Hernández García enfatiza que la Casa de la Primera Imprenta posee un patrimonio único y enfrenta una gran responsabilidad: mantenerlo vivo y relevante para la sociedad contemporánea. Su enfoque inicial busca reconocer y potenciar el trabajo previamente realizado, aprovechando áreas consolidadas como el cineclub existente. A partir de esta base, planea diversificar contenidos y fomentar nuevos diálogos con diferentes públicos.
Entre sus propuestas destaca la inclusión de lenguas indígenas en la programación cultural. “Queremos que aquí se escuchen las voces que han resistido y siguen vivas”, afirmó. Además, se prevé impulsar ciclos académicos sobre la transformación de los barrios del Centro Histórico, colaborando con instituciones tanto nacionales como internacionales.
Fomentando conexiones comunitarias
Uno de los objetivos fundamentales para Hernández García es establecer vínculos entre la comunidad universitaria y los habitantes del Centro Histórico. “Esta casa tiene que estar abierta, habitada y recorrida”, subrayó, resaltando así su compromiso por hacer del recinto un espacio dinámico y accesible.
El reto no radica solo en atraer a nuevas generaciones, sino también en integrar lo impreso con lo digital. Para ello, se proyectan talleres centrados en tipografía, caligrafía y producción gráfica, invitando a estudiantes y visitantes a experimentar directamente con la materialidad de la imprenta.
Con una sólida formación en Lengua y Literaturas Hispánicas e Historia del Arte por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Hernández García cuenta con una vasta experiencia relacionada con el estudio del pasado novohispano, así como en recintos patrimoniales y educación. Su visión es clara: desea que la Casa de la Primera Imprenta se convierta en un centro vibrante donde los jóvenes puedan encontrar nuevas perspectivas culturales.
Preguntas sobre la noticia
¿Cuál es el objetivo de Alejandro Hernández García al asumir la dirección de la Casa de la Primera Imprenta?
Su objetivo es consolidar el recinto como un punto de encuentro cultural abierto y potenciar su papel en la sociedad, reconociendo su patrimonio único y la responsabilidad de mantenerlo vivo y significativo.
¿Qué propuestas tiene para diversificar los contenidos de la Casa de la Primera Imprenta?
Hernández García planea incorporar lenguas indígenas en la programación, así como desarrollar ciclos académicos y de divulgación sobre la transformación de los barrios del Centro Histórico, buscando abrir nuevas líneas de diálogo con distintos públicos.
¿Cómo se plantea atraer a nuevas generaciones a este espacio cultural?
No se plantea una oposición entre lo impreso y lo digital; se proyectan talleres de tipografía, caligrafía y producción gráfica que inviten a los estudiantes y visitantes a experimentar con la materialidad de la imprenta.