Las rejas de la Rectoría General de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) se han transformado en un espacio para la reflexión sobre la exposición individual titulada Nunca he hecho una fotografía inocente, del fotógrafo y curador mexicano Armando Cristeto Patiño. Esta muestra busca recuperar la memoria de las primeras marchas del orgullo en la Ciudad de México, utilizando registros documentales y retratos urbanos que destacan tanto los derechos conquistados como los desafíos que aún persisten.
Claves de la noticia
Exposición sobre marchas del orgullo
Refleja la historia y lucha por derechos LGBTTTIQA+.
Trabajo de Armando Cristeto
Documenta experiencias sociales desde 1980 hasta 1993.
Desafíos actuales del movimiento
Enfocado en proteger a personas mayores LGBTTTIQA+.
Durante la inauguración, la doctora Yissel Arce Padrón, coordinadora general de Difusión de la UAM, enfatizó el valor de esta obra, que visibiliza el legado de quienes se atrevieron a ocupar el espacio público para exigir respeto e igualdad en un contexto social marcado por la discriminación. La doctora Arce Padrón destacó cómo estas piezas artísticas crean un puente entre generaciones, recordándonos que los cambios sociales son fruto de movilizaciones concretas realizadas por individuos que decidieron hacerse visibles y reclamar su lugar en la historia.
Armando Cristeto se describió como un fotógrafo documentalista y retratista urbano. En una entrevista, compartió sus vivencias durante las manifestaciones, mencionando que “la fórmula marcha-mitin-protesta es ya muy antigua”, y recordó cómo muchos de sus profesores eran sobrevivientes de las luchas sociales del 68. Su objetivo ha sido siempre exigir inclusión y trato igualitario, denunciando abusos como detenciones ilegales motivadas por diferencias sexuales.
Un homenaje a pioneros del orgullo
Cristeto explicó que esta exposición es parte de una serie de registros visuales capturados entre 1980 y 1993, rindiendo homenaje a aquellos valientes que desafiaron a la sociedad y a las autoridades. Recordó que aún resonaban las memorias traumáticas del 68 y otros eventos represivos, lo cual hacía temerario participar en las primeras movilizaciones del orgullo. A pesar del riesgo, hoy se busca consolidar el movimiento y proteger los derechos adquiridos, especialmente para los miembros mayores de la comunidad LGBTTTIQA+, quienes enfrentan situaciones vulnerables.
En su ámbito profesional, Cristeto continúa trabajando en su proyecto Vaqueros Gay Mx, centrado en hombres homosexuales y bisexuales con estética vaquera. Este trabajo ha ganado visibilidad al cuestionar estereotipos y documentar experiencias dentro de esta comunidad. Además, está preparando un libro basado en este material, contribuyendo así a dar voz a narrativas frecuentemente ignoradas.
Fotos: Alejandro Juárez