Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos ha analizado la respuesta fisiológica al estrés provocada por los dos métodos más comunes utilizados para controlar las poblaciones de loros invasores. Este trabajo se centra en la cotorra argentina (Myiopsitta monachus), una especie que figura en el Catálogo Español de Especies Invasoras y que se encuentra presente en numerosas ciudades alrededor del mundo.
Claves de la noticia
Métodos comparados de control
Se estudian el disparo y la captura viva.
Niveles de estrés medidos
Se midió la corticosterona en sangre.
Recomendaciones para autoridades
Se sugiere priorizar el disparo profesional.
El equipo del Instituto de Investigación en Cambio Global (IICG-URJC) llevó a cabo un experimento con 63 cotorras, divididas en tres grupos experimentales bajo diferentes condiciones. El primer grupo fue sometido al método de disparo, donde siete aves fueron eliminadas por personal especializado. El segundo grupo, compuesto por seis aves, fue capturado vivo y se les extrajo sangre en menos de tres minutos, lo que permitió medir sus niveles hormonales antes de que el estrés se manifestara. Por último, el tercer grupo incluyó a 50 cotorras que fueron capturadas y mantenidas en confinamiento durante un periodo que osciló entre 10 y 210 minutos antes de la extracción sanguínea.
Los investigadores analizaron los niveles de corticosterona plasmática, hormona clave que indica el estrés en las aves, similar al cortisol en humanos. Los resultados revelaron que las cotorras sometidas a captura y confinamiento mostraron niveles más altos de esta hormona en comparación con las aves abatidas mediante disparo y las del grupo control. Isabel López Rull, investigadora del IICG-URJC, señala que los niveles hormonales similares entre las aves abatidas y el grupo control indican que la muerte ocurre tan rápidamente que no hay tiempo suficiente para activar la respuesta al estrés.
Implicaciones del estudio
Este estudio proporciona una guía valiosa para ayuntamientos, agencias gubernamentales y técnicos medioambientales sobre cómo gestionar eficazmente las poblaciones de aves invasoras. Se recomienda explícitamente priorizar el uso del disparo como método preferente sobre sistemas de trampeo y confinamiento. Sin embargo, es crucial que este procedimiento sea llevado a cabo por profesionales debidamente formados en bienestar animal para garantizar un enfoque ético y efectivo.
Los hallazgos han sido publicados en la revista Conservation Physiology, aportando datos fisiológicos objetivos que desafían la percepción común de que capturar un animal vivo es más humano que eliminarlo mediante disparo.
Preguntas sobre la noticia
¿Cuál es el método de control de aves invasoras que genera menos estrés según el estudio?
El estudio indica que el disparo in situ genera menos estrés en las aves invasoras comparado con la captura y confinamiento, ya que los niveles de corticosterona en las aves abatidas son similares a los del grupo control, lo que sugiere una muerte rápida sin activación del eje del estrés.
¿Qué especie de ave se utilizó como modelo en la investigación?
Se utilizó la cotorra argentina (Myiopsitta monachus) como modelo biológico para evaluar la respuesta al estrés provocada por los métodos de control poblacional.
¿Cómo se midieron los niveles de estrés en las aves durante el estudio?
Los niveles de estrés se midieron a través de muestras sanguíneas, analizando la concentración de corticosterona, que es un indicador hormonal del estrés en aves.
¿Qué implicaciones tiene este estudio para la gestión de aves invasoras?
Los resultados pueden servir como guía para ayuntamientos y agencias gubernamentales, recomendando priorizar el uso del disparo sobre sistemas de trampeo y confinamiento para reducir el sufrimiento animal.