Un grupo de investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), en colaboración con la Universidad de Exeter y la Junta de Castilla y León, ha llevado a cabo un estudio sobre los movimientos del oso pardo cantábrico. Este trabajo incluye el desarrollo de una herramienta estadística que permite identificar con mayor precisión las distintas fases de movimiento del animal, tales como zonas de residencia, áreas de descanso y desplazamientos exploratorios. Los hallazgos son cruciales para la gestión del oso pardo en el contexto del cambio climático.
Claves de la noticia
Investigación sobre el oso pardo
Estudio realizado por UPM y Exeter.
Nueva herramienta estadística
Mejora en la identificación de patrones de movimiento.
Impacto del calor en los osos
El estrés térmico limita sus movimientos significativamente.
Los investigadores se enfocan en cómo los factores ambientales influyen en los comportamientos y estrategias de movimiento de diversas especies. En este caso, han utilizado datos del Plan de Captura y Radiomarcaje del Oso Pardo en Castilla y León, que ya cuenta con más de 150.000 posiciones GPS registradas para 24 osos adultos. Esta información es fundamental para entender mejor las dinámicas poblacionales y las necesidades ecológicas del oso pardo cantábrico.
Estrategias ante el cambio climático
El primer estudio destaca una herramienta que segmenta las trayectorias de movimiento en estados conductuales significativos, lo que permite observar una notable plasticidad en el comportamiento del oso pardo. Las variaciones en los ritmos de actividad se observan tanto entre individuos como según las fases específicas del movimiento. Esta herramienta también mejora la estimación de las áreas utilizadas por estos animales, un dato esencial para su conservación.
El segundo estudio examina cómo factores como la temperatura, la presencia humana, la cobertura forestal y el tamaño corporal afectan la velocidad de movimiento del oso. Utilizando temperaturas registradas por collares GPS, se ha evidenciado que el calor limita considerablemente sus desplazamientos. Este efecto es más pronunciado en machos adultos debido a su mayor dificultad para disipar calor, lo que los hace más vulnerables al estrés térmico.
A pesar de esto, se ha observado que los osos tienden a moverse más rápido en áreas humanizadas, posiblemente para minimizar el tiempo expuesto a riesgos. Sin embargo, este comportamiento se ve afectado negativamente por altas temperaturas, sugiriendo que el estrés térmico puede forzar al animal a reducir su velocidad incluso en entornos donde normalmente aceleraría su paso.
Por otro lado, los bosques funcionan como refugios térmicos; su sombra y microclima fresco permiten a los osos mantener su actividad durante períodos calurosos, mitigando así el impacto negativo del calor sobre su comportamiento. Pablo Cisneros Araujo, uno de los investigadores involucrados, subraya la importancia de esta colaboración entre universidades y administraciones públicas como un medio eficaz para traducir investigaciones científicas en herramientas útiles para la conservación.
Pablo Cisneros-Araujo et al., han publicado sus hallazgos en varias revistas científicas destacadas, contribuyendo así al conocimiento sobre cómo gestionar adecuadamente las poblaciones amenazadas bajo condiciones climáticas cambiantes.
Preguntas sobre la noticia
¿Cómo afectan las altas temperaturas a los movimientos del oso pardo cantábrico?
Las altas temperaturas limitan significativamente los movimientos del oso pardo, especialmente en machos adultos de mayor tamaño, que tienen más dificultades para disipar el calor y son más vulnerables al estrés térmico. Esto puede forzar a los osos a moverse más lentamente en áreas donde normalmente se moverían más rápido.
¿Qué estrategias se proponen para la conservación del oso pardo en el contexto del cambio climático?
Se sugiere identificar, proteger y conectar refugios térmicos, como laderas de umbría y bosques densos con recursos tróficos disponibles, como una estrategia prioritaria no solo para el oso pardo, sino también para otros grandes mamíferos que enfrentan desafíos similares debido al cambio climático.
¿Qué herramientas han desarrollado los investigadores para estudiar el movimiento del oso pardo?
Los investigadores han desarrollado una herramienta estadística que permite segmentar trayectorias de movimiento en estados conductualmente significativos. Esta herramienta mejora la estimación de las áreas de campeo y es aplicable a otras especies que requieren medidas de conservación.