La Universidad de Oviedo se convierte en el escenario de la exposición ‘39 miradas y una esperanza’, en conmemoración del Día de los Derechos Humanos. Este evento busca ofrecer un recorrido por los últimos 50 años de la historia del pueblo saharaui, con el que la comunidad asturiana mantiene un vínculo especial.
La inauguración tuvo lugar en el Claustro Alto del Edificio Histórico de la universidad, donde Esteban Agulló, director del Área de Cooperación, Tercer Sector y Responsabilidad Social, dio la bienvenida a los asistentes. En su discurso, Agulló subrayó el compromiso de la Universidad con la cooperación al desarrollo y la difusión de los derechos humanos. Además, expresó su satisfacción por albergar esta muestra y reafirmó la disposición de la institución para seguir colaborando con CODOPA y la Asociación Escritores por el Sáhara-Bubisher.
Un homenaje a la resiliencia del pueblo saharaui
Javier Arjona, Vocal de Sensibilización y Educación para la Ciudadanía Global en CODOPA, contextualizó el significado del Día de los Derechos Humanos y reafirmó el compromiso de su organización con el pueblo saharaui. Durante su intervención, también destacó el trabajo realizado por entidades asturianas como la Asociación Asturiana de Solidaridad con el Pueblo Saharaui (COSARA) y AMSA.
Por su parte, Javier Bonet, miembro de la Asociación Bubisher, presentó las obras expuestas: un total de 49 cuadros y una escultura creados por estudiantes de la Cooperativa d’Ensenyament Daina Isard. Esta colección ha sido comisariada por Alouda Cantabria y representa un cuadro por cada año, reflejando 49 aspectos significativos de la historia reciente del pueblo saharaui. Los visitantes pueden interactuar con las obras mediante códigos QR que ofrecen información adicional.
Un llamado a la solidaridad y a los derechos humanos
Gonzalo Moure también participó en el evento presentando a la Asociación Escritores por el Sáhara-Bubisher. Destacó cómo el trabajo diario de bibliotecarios saharauis desde 2008 ha tenido un impacto positivo en los campamentos de refugiados saharauis.
La exposición no solo es una muestra artística; también actúa como un altavoz para expresar el sentimiento compartido entre quienes apoyan al pueblo saharaui y sus aspiraciones: la esperanza por regresar a su tierra natal, así como el anhelo de justicia y reparación que garantice el pleno cumplimiento de sus derechos humanos.