La cátedra LexTech de la Universidad CEU Cardenal Herrera ha organizado una jornada en el Palacio de Colomina, Valencia, enfocada en notarios, registradores, abogados, futuros abogados y estudiantes de máster. Esta actividad se enmarca dentro del programa “LexTech: Derecho Privado y Transformación Digital”, en colaboración con el Colegio Notarial de Valencia y la editorial Tirant lo Blanch. La jornada titulada “Qué puede hacer la IA por ti” fue presentada por la directora de la cátedra y Vicerrectora de Formación Permanente de la CEU USP, Esperanza Ferrando, junto a Eduardo García Parra, co-director de la cátedra y Censor primero del Colegio Notarial. Entre los invitados se encontraban la abogada experta en Inteligencia Artificial, Elen Irazábal Arana, y Francisco Gálvez Cejas, representante de Tirant lo Blanch.
Transformación del ámbito jurídico a través de la IA
El sector jurídico está experimentando una transformación acelerada gracias al avance de la Inteligencia Artificial. Con el objetivo de ofrecer una perspectiva práctica sobre las posibilidades y limitaciones que estas tecnologías presentan, Elen Irazábal llevó a cabo una sesión donde abordó desde los fundamentos hasta aplicaciones concretas en el ámbito legal. Irazábal es profesora de Ética de la Inteligencia Artificial en la Universidad Carlos III de Madrid y autora del libro La Inteligencia Artificial explicada para abogados, reconocida como una voz influyente en IA por LinkedIn en 2025.
Durante su intervención, Irazábal hizo referencia a la obra del Premio Nobel de Economía Daniel Kahneman, quien distingue entre dos sistemas de pensamiento: el sistema 1, rápido e intuitivo, propenso a errores; y el sistema 2, más lento y analítico. Esta comparación sirvió para plantear cómo se inserta la Inteligencia Artificial dentro de esta analogía.
IA como un sistema 1 potente pero limitado
Irazábal explicó que la IA, especialmente los grandes modelos de lenguaje (LLM), opera como un sistema 1 humano: procesa información rápidamente sin comprensión real. Estos modelos no diferencian entre verdad y falsedad, simplemente calculan probabilidades basadas en datos masivos. Aunque son herramientas útiles para generar respuestas rápidas, carecen de causalidad y sentido común.
A medida que el sector avanza hacia modelos más reflexivos que intentan emular el comportamiento del sistema 2 humano, estos nuevos enfoques logran reducir errores respecto a sus predecesores, aunque siguen siendo esencialmente probabilísticos.
Aplicaciones jurídicas: eficiencia sin juicio profesional
Irazábal dedicó parte de su presentación a las aplicaciones jurídicas de la IA. Destacó que las herramientas diseñadas para este sector combinan bases de datos legales con técnicas avanzadas para recuperar información. Sin embargo, enfatizó que estas soluciones no interpretan contextos ni verifican contenidos recuperados; simplemente ofrecen coincidencias basadas en probabilidades. Por ello, aunque son aliadas valiosas para aumentar la eficiencia, no pueden reemplazar el juicio profesional necesario en el ámbito legal.
La capacidad tecnológica está creciendo exponencialmente, duplicándose aproximadamente cada siete meses. Esto plantea un desafío para los profesionales del derecho: deben entender tanto las capacidades como las limitaciones y riesgos asociados con estas tecnologías.
Tirant Prime Conversa: innovación jurídica mediante IA
El notario Salvador Eduardo García Parra presentó posteriormente a Francisco Gálvez Cejas, abogado especializado en derecho aeronáutico y nuevas tecnologías. Gálvez expuso sobre Tirant Prime Conversa, una herramienta diseñada para proporcionar asistencia jurídica avanzada mediante inteligencia artificial.
Dicha solución se organiza en cuatro bloques funcionales: acceso a información jurídica confiable; actualización legislativa con alertas en tiempo real; gestión de alucinaciones para detectar respuestas erróneas; y control del razonamiento probabilístico para asegurar información fundamentada. Además, se han establecido reglas orientadas a evitar comportamientos indeseados y garantizar que la inteligencia artificial opere dentro de límites seguros y auditables.