Un reciente estudio encargado por Nokia ha revelado que la creciente demanda impulsada por el superciclo de la inteligencia artificial está ejerciendo una presión significativa sobre la infraestructura de red en Estados Unidos y Europa. La investigación advierte que la conectividad actual podría no ser suficiente para soportar la próxima fase del desarrollo de la IA.
El análisis, que incluyó a aproximadamente 2,000 empresas y tomadores de decisiones en ambos continentes, concluyó que las redes deben evolucionar rápidamente para adaptarse a las cargas de trabajo cada vez más complejas asociadas con la inteligencia artificial. En Estados Unidos, un notable 88% de los encuestados señaló que las limitaciones de infraestructura podrían restringir la escala de la IA, mientras que en Europa esta cifra se sitúa en el 78%.
Desafíos en la infraestructura de red
Según Nokia, la IA está "redefiniendo los requisitos de red", ya que los patrones de tráfico están cambiando desde un uso tradicional centrado en el consumo hacia flujos de datos intensivos en carga ascendente. Aplicaciones como vehículos autónomos, fábricas inteligentes y atención médica remota generan grandes volúmenes de datos en el borde que deben ser enviados para su procesamiento, lo que pone presión sobre redes originalmente diseñadas para navegación y transmisión de video.
En Europa, el 86% de las empresas considera que las redes actuales no están preparadas para una adopción masiva de la IA. Aunque dos tercios de las empresas encuestadas ya utilizan IA en operaciones activas, más de la mitad enfrenta problemas como tiempos de inactividad y limitaciones en latencia y rendimiento. Además, las preocupaciones sobre seguridad están aumentando; más del 80% de las empresas creen que la IA introduce riesgos significativos, siendo la ciberseguridad el principal caso de uso relacionado con esta tecnología.
Competitividad y soberanía digital
La competitividad es otro punto crítico. Casi un 29% de los líderes empresariales europeos advirtieron que las restricciones infraestructurales podrían obligarlos a trasladar sus cargas de trabajo relacionadas con IA al extranjero, lo cual podría socavar la soberanía digital del continente.
Para abordar estos desafíos, los encuestados solicitaron una simplificación regulatoria, disponibilidad del espectro y mayores inversiones en redes energéticamente eficientes y preparadas para la IA a lo largo del continente. En Estados Unidos, se destacó la necesidad de optimizar los flujos bidireccionales de datos, expandir la capacidad del fibra óptica y desplegar infraestructuras perimetrales con baja latencia. A pesar del liderazgo global en adopción de IA por parte de EE.UU., muchos encuestados expresaron su preocupación por posibles retrasos en las actualizaciones necesarias para la infraestructura.
Un futuro conectado
"La primera ola del superciclo de IA ya ha transformado industrias y acelerado la innovación", afirmó Pallavi Mahajan, directora tecnológica y responsable de IA en Nokia. Según ella, el estudio revela "una clara comprensión dentro del ecosistema" sobre cómo futuras olas demandarán redes más avanzadas y nativas para IA, donde "la conectividad, capacidad y rendimiento con baja latencia" serán cada vez más críticos.
De cara al futuro, el proveedor finlandés hizo un llamado a una colaboración más estrecha y una regulación más predecible para facilitar inversiones oportunas en redes a medida que aumenta la demanda por soluciones basadas en inteligencia artificial.