La Cátedra UNESCO de Reservas de Biosfera Atlánticas ha comenzado su andadura como un proyecto “participativo y vivo”, diseñado para contribuir a la preservación de la biodiversidad y mejorar la calidad de vida en el medio rural. Según el profesor Pablo Ramil, director del Instituto de Biodiversidad Agraria y Desarrollo Rural (IBADER), esta iniciativa utilizará la Infraestructura Verde como una herramienta territorial integradora que ofrecerá medidas y soluciones efectivas para enfrentar los desafíos globales, tales como el cambio climático y el despoblamiento.
El acto inaugural tuvo lugar el pasado 15 de enero, presidido por el rector de la Universidad de Santiago de Compostela, Antonio López Díaz. Durante la presentación, también estuvieron presentes figuras destacadas como la conselleira del Medio Rural, María José Gómez Rodríguez, y otros representantes del ámbito rural gallego. El rector celebró los 25 años de trayectoria del IBADER, subrayando su papel fundamental en la investigación dentro del Campus Terra. Resaltó que esta nueva cátedra es un logro significativo para Lugo, siendo la primera en su historia en contar con una cátedra UNESCO.
Nuevas perspectivas para el desarrollo rural
La conselleira destacó que el Campus Terra se ha convertido en un referente en la contribución al desarrollo del medio rural. Por su parte, Pablo Ramil expresó su agradecimiento a las instituciones colaboradoras y al personal de servicios por su esfuerzo en hacer realidad esta Cátedra.
El proceso para establecer esta Cátedra comenzó en 2024 cuando la Universidad inició gestiones para su designación. Tras ser evaluada por un comité internacional de UNESCO, fue aprobada en noviembre de 2025. La cátedra tiene un enfoque claro hacia lo rural, abarcando tres líneas prioritarias: Biodiversidad, Infraestructura Verde, y Desarrollo Rural, alineándose con los objetivos del Programa sobre el Hombre y la Biosfera de UNESCO.
Objetivos fundamentales y áreas de actuación
La Cátedra tiene como objetivo abordar cuatro áreas clave: Educación, Ciencias, Cultura, y Comunicación e Información. Esto incluye cursos especializados, apoyo a la educación formal, investigación científica sobre biodiversidad y desarrollo rural, así como iniciativas culturales relacionadas con el patrimonio material e inmaterial.
Pablo Ramil indicó que uno de los propósitos centrales es identificar y evaluar los elementos cruciales que deben cumplir las Reservas de Biosfera. Además, se busca apoyar estas reservas mediante la producción de información científica sobre su estructura y funcionamiento. Las actividades abarcarán desde la gestión ambiental hasta el desarrollo socioeconómico.
Formación e impacto internacional
La experiencia acumulada en las áreas temáticas mencionadas responde a una demanda creciente entre los estudiantes universitarios. Este interés ha ido en aumento gracias a las estrategias impulsadas por la Unión Europea a nivel estatal y regional. Ramil concluyó señalando que esta experiencia también es estratégica para formar profesionales técnicos provenientes especialmente de África y América, donde las prácticas europeas son consideradas modelos a seguir.