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Acción Climática

Educlima presenta herramientas innovadoras para medir la acción climática ciudadana
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Educlima presenta herramientas innovadoras para medir la acción climática ciudadana

Por José Enrique González
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jenriqueiymagazinees/8/8/19
sábado 24 de enero de 2026, 17:00h

El proyecto Educlima presenta dos innovadoras calculadoras que miden el impacto positivo de las acciones climáticas de los ciudadanos, promoviendo la conciencia y la acción frente al cambio climático.

La profesora e investigadora principal del proyecto de investigación Educlima, Sílvia Albareda, ha revelado los resultados más destacados de un trabajo colaborativo entre cinco universidades españolas. Este esfuerzo interdisciplinario, que incluye la participación de docentes de diversas facultades de la UIC Barcelona, se centra en la acción climática y ha culminado con el desarrollo de dos innovadoras herramientas.

El proyecto Educlima, que finalizará en enero de 2026 tras dos años de intensa investigación sobre la acción climática, ha presentado dos calculadoras: la calculadora de huella de carbono inversa y la calculadora de impacto social positivo. Ambas herramientas están disponibles en el sitio web del proyecto, ofreciendo a los ciudadanos la oportunidad de medir su contribución al bienestar del planeta y de las comunidades.

Innovadoras herramientas para medir el impacto social

Una parte inicial del estudio, realizada por investigadores de la Facultad de Ciencias de la Educación y la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, ha puesto en evidencia que “la cobertura mediática tiende a priorizar enfoques descontextualizados que dificultan la comprensión del fenómeno del cambio climático y las respuestas individuales”. En respuesta a esta problemática, el equipo investigador ha diseñado un proyecto que busca acercar los mensajes a las personas y visibilizar las acciones ciudadanas.

Las calculadoras presentadas permiten medir fácilmente el impacto positivo derivado de las acciones individuales. Según Mónica Fernández, investigadora de la Facultad de Ciencias de la Educación, “hemos encontrado herramientas que medían acciones vinculadas a empresas o indicadores relacionados solo con adolescentes, pero no una calculadora que midiera la huella social positiva individual”. La calculadora IS+ evalúa acciones relacionadas con el cuidado, la cooperación y el compromiso comunitario, proporcionando un resultado que mide la contribución potencial al bien común. La docente destacó cómo eventos recientes como la crisis provocada por la Covid-19 han evidenciado la importancia de la solidaridad y el compromiso individual.

Medición inversa: una nueva perspectiva sobre las emisiones

La segunda herramienta desarrollada es la calculadora de huella de carbono inversa. Esta innovadora propuesta no se centra en medir el CO2 emitido a la atmósfera, sino en evaluar lo que evitamos emitir gracias a nuestras decisiones diarias. A través de un formulario online, se plantean preguntas sobre hábitos alimentarios, movilidad, ocio y tecnología. El informe final permite estimar el ahorro individual en emisiones basado en valores promedio.

Emilio Chuvieco, catedrático de Geografía en la Universidad de Alcalá y experto en ingeniería geológica y geomática, subrayó la relevancia de medir estas acciones. “Nos encontramos ante un escenario marcado por la ecopatía y ecoimpotencia; muchos jóvenes sienten que el problema es tan grande que no hay nada que puedan hacer”, comentó Chuvieco durante su intervención inaugural. “Este proyecto establece un camino hacia adelante para mitigar y adaptarse al cambio climático, mostrando ejemplos positivos que inspiran a las personas”, añadió.

Sílvia Albareda también se unió a este mensaje optimista: “El catastrofismo y el sentimiento de impotencia no favorecen a la acción; debemos cambiar nuestra perspectiva. Con este proyecto hemos diseñado herramientas para hacer visible lo invisible”, concluyó.

Aparte del desarrollo tecnológico, Educlima también ha creado una rúbrica sobre competencias ecosociales para diferentes niveles educativos como recurso útil para docentes. En esta labor han participado Maite Fuertes, Sílvia Albareda y Frederic Marimón. Además, se han analizado oportunidades, barreras y motivaciones para fomentar una educación climática tanto en el ámbito educativo como empresarial.

Las universidades involucradas en este ambicioso proyecto incluyen: Universitat Internacional de Catalunya, Universitat Politècnica de Catalunya, Universidad Alcalá, Universidad Zaragoza, así como Universidad Sevilla.

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