Un reciente estudio ha revelado que un tratamiento digital sencillo, que incluye jugar mentalmente a Tetris, puede reducir de manera significativa los recuerdos intrusivos de trauma en un mes, llegando incluso a eliminar los síntomas después de seis meses. Esta investigación ha sido financiada por Wellcome y ofrece la posibilidad de implementar un tratamiento digital accesible y escalable que podría transformar la prevención y el tratamiento del trastorno de estrés postraumático (TEPT) en personas expuestas a traumas en todo el mundo.
Los hallazgos, publicados en The Lancet Psychiatry, son el resultado de un ensayo controlado aleatorio realizado con 99 trabajadores de la salud que enfrentaron situaciones traumáticas durante la pandemia de Covid-19. La coautora del estudio, Charlotte Summers, Directora del Instituto de Investigación del Corazón y Pulmón Victor Phillip Dahdaleh y Profesora de Medicina Intensiva en la Universidad de Cambridge, destacó: “Cada día, los trabajadores de la salud en todo el mundo se ven expuestos a eventos traumáticos que afectan su bienestar mental y físico”.
Innovador enfoque para tratar el TEPT
El estudio se centró en tratar recuerdos intrusivos, vívidos y no deseados asociados al TEPT. El tratamiento, denominado ‘Intervención de Tarea Competitiva de Imágenes’ (ICTI), fue desarrollado en colaboración entre la Universidad de Uppsala y P1vital, con la participación también de universidades como Cambridge y Oxford. Un componente clave es el videojuego Tetris, donde los jugadores deben rotar bloques geométricos para encajarlos correctamente.
En una primera fase, los participantes evocan brevemente el recuerdo traumático sin necesidad de describirlo o entrar en detalles. Posteriormente, aprenden a utilizar la rotación mental, una habilidad cognitiva que activa la "vista interna". La ICTI requiere que los participantes empleen esta habilidad para jugar a Tetris de forma más lenta que lo habitual.
Este método se considera eficaz porque ocupa las áreas visuoespaciales del cerebro, compitiendo así con los flashbacks visuales y debilitando su intensidad emocional y frecuencia. Para comparar con ICTI, uno de los grupos control escuchó música de Mozart mientras otro solo recibió atención estándar.
Resultados prometedores a largo plazo
Los resultados mostraron que aquellos que recibieron el ICTI experimentaron diez veces menos recuerdos intrusivos que los grupos control cuatro semanas después del inicio del tratamiento. Además, tras seis meses, un 70% reportó no tener ningún recuerdo intrusivo, lo cual representa una reducción drástica frente a los grupos control.
La profesora Emily Holmes, líder del estudio y especialista en Psicología en la Universidad de Uppsala, subrayó: “Incluso un solo recuerdo intrusivo puede afectar profundamente la vida diaria al desviar la atención y provocar emociones no deseadas”. Este enfoque busca ser práctico y breve para adaptarse a las vidas ocupadas de las personas.
Impacto global del trauma psicológico
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el trauma psicológico afecta al menos a siete de cada diez personas alguna vez en su vida. El TEPT puede surgir tras experiencias graves como lesiones severas o violencia sexual. Los trabajadores sanitarios están particularmente expuestos a estos eventos traumáticos; por ejemplo, en el Reino Unido, la prevalencia del TEPT entre el personal del NHS aumentó del 13% antes de Covid-19 al 25% durante el pico de la pandemia.
Tayla McCloud, Líder Investigadora en Salud Mental Digital en Wellcome, comentó sobre los resultados: “Estos hallazgos son impresionantes para una intervención tan sencilla. Si logramos resultados similares en ensayos más amplios, esto podría tener un impacto enorme”. Actualmente, el equipo investigador busca probar la eficacia del tratamiento con grupos más grandes y diversos.