El Institut Cultura i Pensament (CIP) llevó a cabo el segundo seminario interdisciplinario de pensamiento del curso 2025-2026, titulado “¿Qué es pensar?”. Este evento, realizado el 12 de febrero en formato en línea debido a alertas de Protección Civil por fuertes vientos, reunió a miembros de la comunidad universitaria interesados en explorar el significado y los límites del pensamiento en la actualidad.
Durante la sesión, participaron destacados académicos como el Dr. Raül Garrigasait, escritor y doctor en Filología Clásica por la Universidad de Barcelona, y el Dr. Pep Martorell, licenciado en Ciencias Físicas y doctor en Ciencias de la Computación. La moderación estuvo a cargo de la Dra. Begoña Díaz, experta en ciencia cognitiva y lenguaje, quien también es subdirectora del departamento de Psicología de UIC Barcelona. La directora del CIP, la Dra. Andrea Rodríguez, abrió el seminario con una cita reveladora: “El pensar intensifica el vivir”, planteando así un tema cargado de interrogantes actuales.
Reflexiones sobre el significado del pensamiento
En su intervención, Garrigasait cuestionó la premisa “¿por qué pensar?”, sugiriendo que ya contiene supuestos discutibles, como la idea de que no pensamos constantemente o que el pensamiento necesita una finalidad externa. Para él, pensar es parte intrínseca de la condición humana que no requiere justificación previa. Así, se plantea que la cuestión central no es tanto *por qué* pensamos, sino *qué significa* realmente pensar.
El filósofo hizo hincapié en que la dificultad para definir el pensamiento ha sido un hilo conductor a lo largo de toda la tradición filosófica europea. Recordando a Heráclito, destacó que la razón humana carece de límites claros y que el pensamiento se desarrolla históricamente en diálogo constante con la realidad y las generaciones pasadas.
Mencionó además cómo Descartes inició un giro moderno al situar en el “yo que piensa” una certeza indudable, mientras que Hegel propuso que la verdad es un proceso histórico más que una realidad fija. En ambos casos, pensar se presenta como una herramienta para combatir errores y restaurar sentido al mundo.
Desafíos del pensamiento ante la inteligencia artificial
Por su parte, Martorell centró su intervención en cómo la irrupción de la inteligencia artificial (IA) obliga a replantear nuestra comprensión del pensamiento. Explicó que los sistemas actuales operan mediante algoritmos entrenados con grandes volúmenes de datos, capaces de generar respuestas sofisticadas en áreas antes consideradas exclusivamente humanas.
A pesar de reconocer los avances tecnológicos significativos, advirtió que procesar datos no equivale a comprenderlos. También mencionó el creciente impacto de la IA en el mercado laboral y educativo, donde ya está transformando procesos de aprendizaje e investigación.
Uno de los temas centrales del debate fue cuál es el lugar del pensamiento humano en un contexto donde el costo asociado puede tender a cero. Martorell defendió que, lejos de reemplazarnos, la IA podría convertirse en una herramienta valiosa para confrontar ideas y mejorar nuestro razonamiento, siempre y cuando se utilice con criterio y disciplina personal.
Un espacio para el diálogo interdisciplinario
En el diálogo final moderado por Díaz se abordaron cuestiones sobre la relación entre conciencia e inteligencia y si la IA puede contribuir a dar sentido a nuestra realidad. Las intervenciones del público pusieron de manifiesto un notable interés por un debate complejo que abarca filosofía, psicología y tecnología.
Con este segundo seminario, el CIP consolida su papel como un espacio para reflexionar interdisciplinariamente, invitando a todos a pensar con rigor crítico y responsabilidad en una época donde cuestionarse qué significa *pensar* resulta más pertinente que nunca.