El Govern de Catalunya ha anunciado una inversión de 5.000 millones de euros destinada a revitalizar y transformar el modelo industrial del país mediante la implementación de 190 medidas que forman parte del nuevo Pacte Nacional per a la Indústria (PNI) 2026-2030. Este acuerdo fue aprobado recientemente por el Consell Català de l’Empresa en un acto encabezado por el conseller d’Empresa i Treball, Miquel Sàmper, quien destacó la participación activa de diversas organizaciones empresariales, sindicales, así como universidades y centros tecnológicos.
En este contexto, aunque las actuaciones actuales del pacto suman aproximadamente 4.463 millones de euros, los firmantes se han comprometido a trabajar coordinadamente para alcanzar la cifra global prevista. El objetivo es que esta dotación supere los 5.000 millones durante el periodo de vigencia del pacto, que abarca desde 2026 hasta 2030.
Nuevas bases para la competitividad industrial
El nuevo pacto tiene como finalidad establecer las bases para una prosperidad y competitividad sostenible, incorporando las últimas tendencias en política industrial. Su meta última es lograr una reindustrialización que sea tanto verde como digital, además de competitiva y resiliente.
Sàmper enfatizó que este es el PNI más participativo hasta la fecha, reflejando las voces diversas del país que pueden contribuir al desarrollo industrial. El proceso de elaboración se basó en un diálogo constante entre el Gobierno y diferentes actores sociales y económicos.
"Hoy celebramos un momento clave: aprobamos el marco general de política industrial que nos guiará como país hasta 2030", afirmó Sàmper, subrayando que el PNI debe ser un "pacto vivo" capaz de adaptarse rápidamente a nuevas amenazas y oportunidades.
Objetivos estratégicos del Pacte Nacional per a la Indústria
Los objetivos del PNI 2026-2030 se estructuran en torno a tres grandes misiones propuestas por Mario Draghi en su informe sobre la competitividad de la Unión Europea:
- Aumentar la productividad de la industria catalana para cerrar brechas en tecnologías clave, lo cual es fundamental para sustentar la competitividad mediante la exportación de productos sofisticados.
- Aprovechar las oportunidades derivadas del proceso global de descarbonización para cumplir con los objetivos establecidos en el Pacto Verde Europeo, promoviendo un cambio hacia un modelo más sostenible.
- Fortalecer una industria resiliente que garantice el suministro seguro de materias primas, energía y tecnologías limpias.
El PNI organiza sus 190 acciones en cinco ámbitos principales y once ejes estratégicos:
- Sostenibilidad y Energía:
- Eix 1: Energía y descarbonización
- Eix 2: Circularidad
- Ocupación de Calidad:
- Eix 3: Formación y acreditación de competencias
- Eix 4: Orientación profesional
- Eix 5: Condiciones laborales
- Innovación y Competitividad:
- Eix 6: Innovación
- Eix 7: Dimensión, inversión y financiación
- Eix 8: Autonomía productiva e internacionalización
- Infraestructuras y Suelo Industrial:
- Eix 9: Suelo industrial
- Eix 10: Infraestructuras
- Transversal:
- Eix 11: Marco institucional y social
Visión futura para la industria catalana
El Pacte Nacional también establece **22 objetivos estratégicos** que delinean cómo debería evolucionar la industria catalana en los próximos años. En resumen, busca aumentar la presencia industrial en Cataluña, fomentar una economía más competitiva con mayor valor añadido, facilitar una transición energética provechosa y generar empleos de calidad que beneficien al territorio.
La importancia cuantitativa de la industria es notable; representa cerca del **20%** del PIB catalán (más del **50%** si se consideran los servicios relacionados con la producción). Además, su impacto cualitativo es significativo al generar empleo más estable con mejores salarios y menores tasas de temporalidad.
A lo largo del tiempo, entre **2013** y **2023**, el Valor Añadido Bruto (VAB) por ocupado en el sector industrial creció un **13%**, superando ampliamente el crecimiento promedio nacional. Las exportaciones catalanas también han mostrado un aumento notable durante este período, consolidando aún más su capacidad competitiva dentro del mercado europeo.
A medida que avanza hacia un futuro más sostenible e innovador, la industria catalana se posiciona como un pilar esencial para mejorar el bienestar social y económico en toda Cataluña.