La Universidad Católica de Valencia (UCV) ha sido el escenario de la III Jornada Iglesia y Mundo, titulada ‘La juventud en crisis: No quiero sufrir, no quiero morir’. Este evento reunió a destacados expertos de diversas disciplinas, incluyendo la sanidad, la psicología y la tecnología, para abordar el sufrimiento presente en la sociedad contemporánea. Uno de los ponentes más destacados fue el profesor Germán Cerdá, especialista en cuidados paliativos, quien compartió su visión sobre la felicidad y el sufrimiento.
Durante su intervención, Cerdá planteó que “la felicidad no es la ausencia del sufrimiento, es la experiencia del bien”. Esta afirmación invita a una reflexión profunda sobre cómo se percibe el dolor en un mundo donde los recursos para gestionar la frustración son escasos. Según el profesor, el bienestar material no ha ido acompañado de un crecimiento personal y espiritual adecuado, lo que ha llevado a una intolerancia hacia cualquier forma de sufrimiento. Sin embargo, argumenta que cuando se asume y se acompaña el dolor, este puede transformarse en una oportunidad para crecer.
La esperanza y el amor como respuestas al sufrimiento
Cerdá enfatizó que “la capacidad de amar conlleva también la capacidad de sufrir”. Para él, vivir implica aceptar la realidad con esperanza y compromiso. Afirmó que aunque hay vulnerabilidad y sufrimiento en la vida, también existen elementos fundamentales como el amor, la felicidad y la justicia. En este contexto, abordó el concepto de esperanza como “una virtud teologal” que permite confiar sin evidencias tangibles.
El profesor subrayó que esta actitud debe cultivarse en una sociedad que busca certezas inmediatas y tiende a desconfiar ante lo incierto. Cerdá también destacó que desde una perspectiva cristiana, la dimensión espiritual del ser humano representa un llamado hacia una plenitud que trasciende lo material. Aseguró que “la esperanza está en que Dios nos ama y permanece fiel a nosotros”, lo cual otorga sentido al sufrimiento.
Perspectivas sobre la crisis juvenil
El evento incluyó una mesa redonda moderada por el periodista Juanfran Barberá, donde participaron otros expertos como David Fernández García, profesor de Enfermería en UCV y especialista en inteligencia artificial, así como Gonzalo Adán Micó, psicólogo militar. Adán Micó dirigió su mensaje a los jóvenes, enfatizando que “el reto no es eliminar el sufrimiento sino aceptarlo y encontrar un propósito por el cual merezca la pena ser vulnerable”. Advertía sobre los peligros de una evasión constante que puede llevar a sentimientos de soledad e aislamiento.
Por su parte, Fernández García centró su intervención en cómo la inteligencia artificial influye en las relaciones emocionales de los jóvenes. Alertó sobre el riesgo de sustituir interacciones humanas por conexiones con máquinas diseñadas para generar dependencia. Este fenómeno podría intensificar el sufrimiento emocional entre las nuevas generaciones.
La jornada continuará con una ponencia del psiquiatra forense José Cabrera y Forneiro, titulada ‘La esperanza más allá de la muerte’. Además, se llevará a cabo otra mesa redonda moderada por Vicent Climent, donde participarán figuras relevantes como Bartolomé Pérez Gálvez y Ana García-Conde Benet.