Un reciente estudio ha puesto de manifiesto que los cañadores españoles valoran positivamente el papel de los voltors en la salud de los ecosistemas. Sin embargo, esta percepción varía según el nivel educativo y la especie de estos carronyaires vertebrats. La investigación, en la que ha participado la Universitat de Lleida (UdL), se ha publicado en la revista Ecosystems and People. El estudio fue liderado por el Institut de Recerca en Recursos Cinegètics (IREC), con colaboración del Institut Pirinenc d’Ecologia (CSIC) y la Universitat Miguel Hernández d’Elx. Más de 1.300 caçadors fueron entrevistados, predominando un 95,9% de hombres.
La mayoría de los encuestados provino de regiones con fuertes tradiciones cinegéticas como Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Extremadura. También hubo representación significativa de comunidades como Aragón, la Comunidad Valenciana y Cataluña. En términos de edad, el 42% tenía entre 41 y 60 años, mientras que un 40% se encontraba en el rango de 20 a 40 años. Respecto al nivel educativo, un 40,2% declaró poseer un título universitario o superior. En total, se analizaron las respuestas de 1.147 cuestionarios completos.
Papel ecológico y percepción social de los voltors
Apenas un 20,6% de los participantes logró identificar correctamente las cuatro especies de voltors europeos: el común (Gyps fulvus), el negro (Aegypius monachus), el aufrany (Neophron percnopterus) y el trencalòs (Gypaetus barbatus). Los autores del estudio subrayan que esto indica que la divulgación científica y la educación ambiental son herramientas eficaces para mejorar la percepción social sobre estas especies dentro del sector cinegético.
Los resultados revelan que un notable 88,2% de los caçadors considera que los voltors son fundamentales para mantener el funcionamiento adecuado de los ecosistemas. Un 81,4% reconoce su contribución a la reducción del riesgo de enfermedades, mientras que un 82,7% cree que son beneficiosos para la gestión cinegética al disminuir los costos relacionados con la manipulación de cadáveres. Además, un 71,5% valora su dimensión cultural debido a su impacto positivo en el turismo ornitológico y natural. En general, lejos de ser vistos como una amenaza, la mayoría considera a estos pájaros como aliados ecológicos.
Diferencias en la percepción entre especies carronyaires
No obstante, no todos los carronyaires generan igual simpatía entre los caçadors. El estudio revela que las valoraciones más bajas corresponden a aquellos considerados "facultativos", es decir, aquellos que pueden cazar o alimentarse además de depender exclusivamente de la carronya. Ejemplos incluyen còrvids y rapinyaires o mamíferos como zorros y jabalíes. Para muchos caçadors, estos animales son percibidos como competidores potenciales por su capacidad para depredar otras especies menores.
En cuanto a la gestión de restos animales, un 64,4% prefiere permitir que los voltors eliminen estos desechos naturalmente. Solo un 14,1% optaría por otros carronyaires facultativos para consumirlos; apenas un 3,7% apoya métodos artificiales como la incineración industrial. Según afirman los investigadores: “Estos resultados sugieren una preferencia por soluciones naturales frente a métodos artificiales en la gestión cinegética”.
Puntos clave sobre las percepciones y futuras estrategias
"Nuestros hallazgos ofrecen una visión cuantitativa sobre cómo perciben los caçadors españoles las especies carronyaires y sus servicios ecosistémicos", destacan desde el equipo investigador. La percepción positiva hacia los voltors podría abrir vías para estrategias que integren prácticas cinegéticas con esfuerzos por conservar la biodiversidad. Además, ante el contexto actual donde disminuye la ganadería extensiva y cambian las políticas sanitarias relacionadas con cadáveres ganaderos, las sobras cinegéticas podrían convertirse en una fuente alimenticia cada vez más relevante para estas aves", concluyen.