El ejercicio físico supervisado puede reducir el estrés oxidativo en personas mayores hospitalizadas. Este hallazgo proviene de un análisis secundario de un ensayo clínico aleatorizado, que ha evaluado los efectos de un programa de ejercicio multicomponente en este grupo etario. La investigación fue liderada por la catedrática de Fisiología de la Universitat de València, Consuelo Borrás.
El estrés oxidativo es un fenómeno que ocurre cuando hay un desequilibrio entre las especies reactivas de oxígeno y nitrógeno y los sistemas antioxidantes del cuerpo. Este proceso está relacionado con el envejecimiento y diversas enfermedades crónicas, contribuyendo al deterioro funcional observado frecuentemente durante las hospitalizaciones en personas mayores.
Beneficios del ejercicio adaptado en pacientes mayores
En el estudio, se analizaron datos recogidos de 72 pacientes hospitalizados, con una media de edad de 87 años, donde el 54% eran mujeres. Los participantes fueron divididos aleatoriamente en dos grupos: uno que realizó un programa de ejercicio supervisado durante tres días y otro que recibió atención hospitalaria habitual.
Los investigadores midieron niveles de malondialdehído (MDA), un biomarcador que indica daño oxidativo. Los resultados revelaron una diferencia notable entre ambos grupos: mientras que los niveles de MDA apenas variaron en el grupo que realizó ejercicio, el grupo control mostró un aumento significativo durante su hospitalización.
Resultados diferenciados según el perfil biológico
Borrás explica que “el programa de ejercicio supervisado mejoró varios aspectos funcionales”. Los pacientes del grupo activo mostraron mejoras en su capacidad física general, medida a través de la batería SPPB, que evalúa equilibrio, velocidad al caminar y capacidad para levantarse. Además, se observaron ganancias significativas en la fuerza muscular.
El estudio también destaca que las mejoras no fueron homogéneas entre géneros. Las mujeres presentaron avances en la fuerza de las piernas y bienestar percibido, mientras que los hombres mejoraron su fuerza en la parte superior del cuerpo. Asimismo, aquellos con un estado celular más saludable al inicio del estudio respondieron mejor al ejercicio.
Un enfoque personalizado para maximizar beneficios
La investigación sugiere que el ejercicio físico estructurado puede ser crucial para evitar el aumento del estrés oxidativo durante la hospitalización en adultos mayores. Los hallazgos indican que personalizar estas intervenciones según el perfil biológico podría optimizar sus beneficios.
Borrás subraya la importancia de realizar estudios adicionales en múltiples centros hospitalarios y con seguimiento prolongado para evaluar si los beneficios se mantienen tras el alta. También es esencial ampliar el análisis a otros biomarcadores relacionados con la inflamación para entender mejor los mecanismos detrás del ejercicio y su efectividad en diferentes perfiles de pacientes.
Este estudio refuerza la creciente evidencia sobre cómo la actividad física adaptada puede ser una herramienta terapéutica clave para preservar tanto la función como la salud celular en personas mayores hospitalizadas.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 87 |
Edad media de los pacientes |
| 54% |
Porcentaje de mujeres participantes |
| 72 |
Número total de pacientes hospitalizados en el estudio |
| -0,24 ?mol/mL |
Diferencia significativa en niveles de MDA entre grupos |